¿Kicillof en jaque? La Cámpora lo condiciona y el acuerdo puede estallar: ¡descubrí los detalles explosivos!

La situación política en la provincia de Buenos Aires atraviesa un momento crítico. Axel Kicillof, actual gobernador y figura prominente del peronismo, se enfrenta a una semana decisiva para la conformación del nuevo Partido Justicialista (PJ) bonaerense. Las conversaciones entre el kicillofismo y el cristinismo están marcadas por tensiones históricas y estrategias tácticas que podrían determinar no solo la renovación de autoridades, sino también el futuro político de Kicillof.
Desde hace tiempo, las internas del peronismo bonaerense han expuesto fracturas significativas. La posibilidad de que Kicillof asuma la presidencia del PJ sigue siendo un tema candente, pero no sin condiciones. Un dirigente del Movimiento al Futuro (MDF) declaró a Infobae:
“Si no salen con nada raro los primos de La Cámpora, la posibilidad de que sea Axel está vigente.”
Sin embargo, en el círculo más cercano al gobernador, se manifiesta una postura de cautela, negando la existencia de propuestas formales por parte del cristinismo.
En La Plata, las voces más cercanas a Kicillof sostienen que la idea de su presidencia en el PJ podría ser una “operación de La Cámpora” para condicionar su crecimiento nacional. Un funcionario vinculado al gobernador expresó:
“Lo único que les interesa es condicionar a Axel y seguir con el barro de la interna para coartar la posibilidad de crecimiento nacional.”
De esta forma, el entorno de Kicillof considera que la propuesta del liderazgo en el partido es una trampa que podría complicar su camino hacia la presidencia.
La estrategia del kicillofismo indica que una "unidad cerrada entre cuatro paredes no le sirve a nadie". Se alienta a que el partido debe resolver sus disputas a través de los órganos internos establecidos. La posibilidad de una elección interna se plantea como una alternativa viable, con Kicillof apoyando la candidatura de Verónica Magario para reemplazar a Máximo Kirchner en la presidencia del partido. La decisión final al respecto deberá tomarse antes del próximo domingo, cuando caduque el plazo para presentar las listas de candidatos.
En el MDF, hay consenso sobre que el presidente del PJ bonaerense debe ser alguien que responda directamente a Kicillof. Sin embargo, existen posturas divergentes sobre si es favorable que el gobernador asuma esa responsabilidad. Algunos argumentan que sería un error político quedar atrapado entre los intereses del cristinismo, mientras que otros creen que su liderazgo podría consolidar su imagen a nivel nacional.
La relación entre Kicillof y los Kirchner se encuentra en un estado tenso. A pesar de que ha habido rumores sobre reuniones entre ambas partes, el silencio persiste. Desde La Plata se asegura que ni Cristina ni Máximo Kirchner están interesados en dialogar con el gobernador, lo cual limita las posibilidades de alcanzar un consenso. No obstante, se han mantenido puentes de diálogo para evitar una ruptura definitiva.
Recientemente, se llevó a cabo una reunión que incluyó a representantes de ambos sectores del peronismo. En este encuentro, se discutieron las tareas de la junta electoral y se mejoraron las relaciones entre las partes. Entre los representantes del kicillofismo se encontraban figuras como Verónica Magario, Gabriel Katopodis, Andrés “Cuervo” Larroque y Mariano Cascallares, mientras que del lado del cristinismo asistieron Federico Otermin, Mariel Fernández, Leonardo Nardini y Facundo Tignanelli.
En esta reunión, se abordaron las localidades con más dificultades para lograr un acuerdo, como Mar del Plata, Chascomús, Tandil, San Nicolás y Tres de Febrero. La distribución del consejo partidario y la inclusión de ramas de mujeres, gremios y jóvenes también fueron tópicos de discusión. Este martes, es probable que haya un nuevo encuentro para continuar con las negociaciones.
A medida que se acercan los plazos, los tironeos internos en el MDF y la presión del cristinismo sobre Kicillof para que acepte liderar el PJ se hacen más evidentes. Este es un puesto que Kicillof ha indicado anteriormente que no deseaba ocupar. El futuro del peronismo bonaerense y la carrera de Kicillof hacia la presidencia del país dependen de cómo se resuelvan estas tensiones internas. La incertidumbre persiste, y el desenlace de esta semana podría dar forma a la política argentina en los años venideros.
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