¡No vas a creer cómo Mica Riera pasó de imitar a leyendas a deslumbrar en "No preguntes"! ¿Qué la hizo brillar?

Después del fuerte impacto que tuvo su interpretación de Fabiana Cantilo en El amor después del amor, Mica Riera se encuentra en un momento decisivo de su carrera. La actriz vuelve a ser protagonista, esta vez en No preguntes, una película dirigida por Agustín Palleres Yoffe que destacó en el Festival de Cine de Mar del Plata y que se estrenará en cines el 5 de marzo.
El rodaje de No preguntes le planteó a Riera un desafío completamente diferente, tanto por el personaje que interpreta como por el entorno que retrata. En diálogo con TN Show, la actriz reveló que gran parte de la historia se filmó en una oficina real en una torre de Puerto Madero, lo que generó una atmósfera única: “Me tomaba el tren con la gente que iba a la oficina, me bajaba en Retiro, iba hasta Puerto Madero y pasaba por los molinetes con los oficinistas. Para mí eso ya era empezar a entrar en el personaje”, explicó Riera.
Acostumbrada a sets muy distintos, Riera reconoció que nunca había trabajado como oficinista, pero no sintió la necesidad de hacer una observación previa para componer su personaje. “El guion dejaba en claro que ella no pertenecía a ese mundo. Es una chica que no quiere trabajar ahí, va medio obligada y nunca termina de encajar. La película pasa por otro lado”, señaló.
El estreno de No preguntes llega en un contexto de alta exposición para Riera, quien ha recibido elogios por su interpretación de Fabiana Cantilo y ya se prepara para otro reto: interpretar a Susana Giménez en la biopic de Moria Casán. Sobre este nuevo proyecto, la actriz es consciente del peso que implica encarnar a una figura tan icónica. “Me sorprendió recibir comentarios malos cuando subí la primera foto caracterizada. Ahí entendí que tengo que estar preparada para las críticas, porque es parte de mi trabajo”, confesó.
Lejos de intimidarse por la posible reacción de Susana Giménez, Riera afirmó que no le teme a su opinión. “Le puede gustar o no, está en todo su derecho. Yo la hice con mucho amor y respeto, estudié mucho el personaje”, afirmó, añadiendo entre risas que sería un sueño que Giménez la elija en caso de que se haga una serie sobre su vida en el futuro.
Más allá de su presente laboral, la actriz reflexionó sobre su trayectoria, marcada por haber comenzado a trabajar desde muy joven. A los 14 años inició su carrera en el modelaje y, con el tiempo, entendió que la exposición temprana conllevó ciertos costos. “Sufrí situaciones de violencia y comentarios sobre mi cuerpo como si fuera una cosa. Hubo momentos en los que no la pasé bien”, relató, aunque destacó que ahora puede mirar esas experiencias como aprendizajes.
En este camino, Riera subrayó que el acompañamiento de su madre fue fundamental para poder poner límites y construir una mirada más firme sobre la industria. También mencionó que la actuación le enseñó a relativizar el rechazo: “No siempre se trata del talento. A veces buscan algo en particular y, aunque seas la mejor actriz, no quedás”, explicó.
Con No preguntes, Mica Riera consolida un presente artístico lleno de personajes intensos y miradas incómodas. Convertida en una de las actrices más destacadas del momento, asume este nuevo desafío con conciencia, experiencia y una meta clara a futuro: “Me encantaría dirigir una serie o una película. Sería lo siguiente en mi carrera”.
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