¡Alerta! ¿Podría tu trabajo desaparecer en 2024? La sorprendente verdad sobre el poder tecnológico que acecha.

La inteligencia artificial (IA) está transformando de manera acelerada el panorama laboral y económico a nivel global. No se trata solo de una promesa a futuro; hoy en día, la IA se ha convertido en un agente activo que ya está reemplazando tareas profesionales complejas. Este diagnóstico fue planteado por Matt Shumer, CEO de OthersideAI, quien identifica a un pequeño grupo de empresas, como OpenAI, Anthropic y Google DeepMind, como las que están marcando el rumbo de esta revolución tecnológica.
Shumer advierte que la aceleración de la IA ya se está sintiendo en diversos sectores, principalmente en los empleos de oficina y en áreas altamente calificadas. Los sectores legal, financiero, de creación de contenidos, desarrollo de software y análisis médico son algunos de los más impactados, donde los modelos actuales de IA están asumiendo tareas que antes realizaban los humanos.
Las proyecciones son alarmantes. Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, estima que hasta el 50% de los puestos administrativos de nivel inicial podrían desaparecer en los próximos cinco años. Esta cifra, según Shumer, es conservadora, especialmente considerando el reciente avance de herramientas como GPT-5.3 Codex y Opus 4.6.
Una nueva era de autonomía
La última generación de sistemas de IA, presentada en febrero de 2026, tiene la capacidad de resolver tareas complejas durante horas e incluso jornadas completas sin necesidad de supervisión humana. Shumer destaca que, con una simple instrucción, la IA puede generar aplicaciones listas para uso profesional.
Un aspecto notable es que los propios modelos participan en su mejora. Por ejemplo, GPT-5.3 Codex intervino en etapas de depuración y despliegue de su desarrollo. Amodei describe este fenómeno como una verdadera “explosión de inteligencia”, donde cada versión impulsa a la siguiente, acelerando así el ciclo de avances y su impacto en el mercado laboral.
Para Shumer, esta es una diferencia crucial respecto a las oleadas anteriores de automatización: “ya no se trata solo de reemplazar tareas manuales, sino también capacidades cognitivas”, enfatiza.
Adaptarse o quedar atrás
El empresario remarca que gran parte de la sociedad subestima el verdadero potencial de la IA, basándose en versiones gratuitas o antiguas. En cambio, quienes adoptan tempranamente estos sistemas profesionales obtienen ventajas competitivas inmediatas, mientras que los rezagados pueden quedar expuestos a la obsolescencia.
Las advertencias también se extienden al ámbito institucional. Amodei alerta sobre la posibilidad de que sistemas más rápidos que la capacidad humana de respuesta generen desafíos inéditos para la seguridad y la gobernabilidad, ya que se observan señales tempranas de usos autónomos y potenciales manipulaciones.
Ante este panorama, Shumer ofrece varias recomendaciones:
- Incorporar IA avanzada al trabajo cotidiano.
- Apostar por el aprendizaje continuo.
- Construir resiliencia financiera.
- Buscar áreas donde el contacto humano, la regulación o la presencia física sigan siendo diferenciales.
Además, destaca que las barreras para aprender y crear nunca fueron tan bajas, y que la adaptación constante será clave para navegar esta nueva era laboral.
En resumen, el avance de la IA está dando forma a un futuro laboral incierto pero lleno de oportunidades para aquellos dispuestos a adaptarse. Con la proyección de que hasta la mitad de los empleos iniciales en oficinas puedan desaparecer en cinco años, la urgencia de una respuesta proactiva es inminente.
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