¡Increíble! Este plan secreto contra la delincuencia transnacional podría cambiarlo todo, pero solo el 5% lo conoce. ¿Te lo vas a perder?

Fundada en 1923, INTERPOL se ha consolidado como una plataforma esencial para la cooperación internacional en la aplicación de la ley, abarcando actualmente a 196 Estados miembros, lo que la convierte en la segunda organización internacional más grande del mundo, después de las Naciones Unidas. Su mandato es facilitar la asistencia recíproca entre las autoridades de policía criminal, en un contexto donde la delincuencia transnacional se ha vuelto más compleja y desafiante, con fenómenos como el terrorismo, la ciberdelincuencia y el crimen organizado.
A pesar de su relevancia, Taiwán ha sido excluido de esta organización durante más de cuatro décadas por razones políticas. Esto es preocupante, ya que las fuerzas policiales de Taiwán cuentan con una vasta experiencia en prevención de delitos y cooperación internacional. Han logrado avances significativos en la lucha contra el tráfico de drogas y el fraude cibernético, lo que les ha otorgado una sólida reputación a nivel global.
Sin embargo, esta exclusión limita drásticamente la capacidad de Taiwán para combatir la delincuencia transnacional. Según datos de la base de datos mundial de Numbeo, Taiwán ocupa el cuarto lugar en seguridad entre 147 países, con una tasa de criminalidad de poco más de 1.200 incidentes por cada 100.000 habitantes y una tasa de homicidio de 2,3, lo que está muy por debajo del promedio mundial. Pero sin acceso al sistema de comunicaciones policiales I-24/7 de INTERPOL, Taiwán no puede compartir información necesaria en tiempo real, lo que retrasa su capacidad de respuesta ante amenazas inminentes.
El avance de la globalización ha permitido que la delincuencia transnacional se desarrolle a ritmos alarmantes, haciendo que actividades ilegales como el tráfico de drogas y la trata de personas sean problemas que trascienden fronteras. La participación efectiva de Taiwán en INTERPOL podría contribuir a cerrar esta brecha en la red de seguridad global, facilitando la cooperación internacional y el intercambio de inteligencia que son esenciales en la lucha contra el crimen organizado.
El papel crucial de Taiwán en la lucha contra el crimen transnacional
La experiencia de Taiwán en la lucha contra delitos transnacionales, como el fraude de telecomunicaciones, es notable. En 2024, desmantelaron un foro en línea llamado Creative Private Room, que facilitaba la distribución de materiales de explotación sexual infantil. Este caso destacó la capacidad de las fuerzas policiales taiwanesas para enfrentar desafíos complejos, que incluyen el uso de criptomonedas y redes anónimas para evadir la detección.
Un informe de INTERPOL publicado el 30 de junio alertó sobre la globalización de los centros de estafa, que han atraído a víctimas de 66 países. La policía de Taiwán, con su capacidad y compromiso, está dispuesta a colaborar con otros países para proteger la seguridad de las personas y combatir la explotación sexual transnacional. Según el Dr. John Coyne del Instituto Australiano de Política Estratégica, la exclusión de Taiwán no solo limita su capacidad de respuesta, sino que también retrasa el intercambio de inteligencia y los esfuerzos de detención en la región del Indo-Pacífico, donde sus puertos y sistema bancario son objetivos prioritarios para delincuentes transnacionales.
El llamado a la comunidad internacional es claro: es crucial apoyar la inclusión de Taiwán en INTERPOL como observador y permitir su participación en las reuniones y actividades de la organización. Solo así se podrá coordinar eficazmente en la lucha contra la delincuencia transnacional y proteger la estabilidad global. La colaboración internacional no es solo necesaria; es una obligación en un mundo donde los desafíos criminales son cada vez más sofisticados y globales.
La capacidad de Taiwán para colaborar y contribuir a la seguridad global no debe subestimarse. Con su disposición a trabajar junto a la comunidad internacional, Taiwán puede cerrar la brecha en la red de seguridad global y ayudar a combatir la delincuencia que amenaza a todos. En un contexto donde la criminalidad se globaliza, es imperativo que las fuerzas policiales del mundo trabajen juntas para construir un sistema de seguridad más robusto e inclusivo.
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