¿Sabías que el nuevo impuesto a los Ingresos podría dejarte sin tu Monotributo? ¡Descubre cómo!

El reciente comentario del Ministro de Economía sobre la posible eliminación del Monotributo ha generado una oleada de preocupación entre los cerca de 4 millones de monotributistas en Argentina. Este régimen, que simplifica la carga tributaria y permite una gestión autónoma sin necesidad de contador, es visto como una salvaguarda para muchos pequeños emprendedores y trabajadores independientes. La idea de reemplazarlo por el régimen de Responsable Inscripto, que implica elevados costos fiscales, ha hecho sonar alarmas en sectores que dependen de esta simplicidad.

Actualmente, los monotributistas enfrentan una carga impositiva que oscila entre el 5% y el 8% de sus ingresos, además de contar con cobertura de obra social. En contraste, los trabajadores asalariados deben abonar hasta 17% de su ingreso para aportes jubilatorios y de salud, sin mencionar el impuesto a las Ganancias, que se activa en ingresos elevados. Un cambio a un sistema más complejo podría aumentar drásticamente los costos y llevar a muchos a la informalidad, que actualmente afecta al 60% de los trabajadores independientes. Es crucial que no se cierre la puerta al Monotributo, que ya alberga al 34% de los trabajadores independientes, convirtiéndolo en un régimen fundamental en el panorama laboral argentino.

La discusión acerca del futuro del Monotributo no solo se centra en su posible eliminación, sino también en la necesidad de reformarlo para corregir la asimetría que existe en el sistema impositivo argentino. La propuesta de un impuesto único a los Ingresos que unifique las cargas fiscales de asalariados, autónomos y monotributistas podría ser un camino viable para simplificar el sistema. Este nuevo impuesto debería establecer alícuotas progresivas y un mínimo no imponible, manteniendo la carga baja para los pequeños contribuyentes.

En la actualidad, el Monotributo se gestiona de forma similar a como se hacía en la década de los 90, en un contexto donde no existía la factura electrónica. La modernización del sistema requiere que el régimen se adapte a las nuevas herramientas digitales y que la liquidación de impuestos se realice de manera automática, utilizando la cuenta corriente de ARCA, lo que garantizaría una gestión más eficiente y menos costosa para el contribuyente.

En este sentido, es fundamental que el gobierno aproveche el momento de debate sobre el Monotributo para implementar un cambio que beneficie a todos los trabajadores, eliminando las diferencias que hoy existen entre los distintos regímenes. Un impuesto progresivo y simplificado, que no distinga entre asalariados y autónomos, podría generar una mayor equidad y contribuir a la formalización del trabajo independiente.

En conclusión, la eliminación del Monotributo sería un error que podría desestabilizar a muchos microempresarios en un contexto económico ya complicado. En lugar de eso, la clave radica en la reforma inteligente del sistema, conservando la simplicidad y la baja presión tributaria para las categorías más vulnerables, pero alineando de manera efectiva las categorías más altas con el régimen de Responsable Inscripto. De esta manera, todos los trabajadores estarían sujetos a un único impuesto, simplificando el cumplimiento y asegurando una mayor justicia fiscal en Argentina.

Te puede interesar:

Subir