¡Impactante! El New York Times desmantela la AFA: ¿Rosario Central realmente merece el título? ¡No te lo imaginas!

La reciente proclamación de Rosario Central como campeón de la Liga tras la finalización de la fase inicial del Torneo Clausura ha desatado una controversia que parece no tener fin. La AFA, que ya enfrenta críticas por sus decisiones, ha sido objeto de cuestionamientos especialmente por parte de Estudiantes y su presidente Juan Sebastián Verón, quienes se manifestaron en contra de esta decisión. Este escándalo ha trascendido fronteras, llegando incluso al New York Times, que realizó un duro análisis sobre la situación actual de la AFA, describiendo el contexto como "el extraño mundo de la máxima categoría del fútbol argentino" con un "título inventado y una reacción en contra".

El prestigioso diario estadounidense destacó que el título otorgado a Rosario Central "fue creado prácticamente de la nada", lo que ha contribuido a un deterioro de la reputación del fútbol argentino como institución. La controversia no solo gira en torno a la decisión de la AFA, sino también a la forma en que Estudiantes demostró su disidencia: realizando un pasillo de homenaje a Rosario Central, pero dándole la espalda como acto de protesta. Este gesto, aunque no dirigido a los jugadores rivales de manera personal, ha sido interpretado como una declaración de disidencia premeditada.

La situación se complicó aún más cuando el Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino tomó medidas drásticas contra Estudiantes y Verón por su actitud. Las sanciones fueron severas: Verón recibió una suspensión de seis meses para toda actividad relacionada con el fútbol, por infringir el artículo 12 del Código Disciplinario. Además, los jugadores que participaron en el pasillo de homenaje, entre ellos Muslera, Gómez y Núñez, se enfrentaron a una suspensión de dos fechas.

El tribunal también decidió que las suspensiones se cumplirían en el próximo torneo oficial en el que Estudiantes participe, asegurando que la sanción fuera proporcional y no afectara la integridad de la competición en curso. A su vez, el capitán del equipo, Núñez Santiago Misael, recibió una sanción adicional que le prohibió ejercer la función de capitán por tres meses.

El club también fue multado con cuatro mil unidades de valor por conducta ofensiva y violación de los principios del juego limpio, puesto que el pasillo de homenaje se convirtió en un acto de desprecio colectivo hacia el campeón. La situación ha dejado una marca no solo en la AFA y en la reputación de Estudiantes, sino que también ha generado un intenso debate sobre la legalidad y la ética en el fútbol argentino.

La controversia no termina aquí: la AFA anunció que continuará investigando a otros miembros de la Comisión Directiva de Estudiantes para determinar posibles responsabilidades disciplinarias. En este contexto, el ex presidente argentino Mauricio Macri también ha entrado en la polémica, disparando críticas hacia Claudio Tapia, presidente de la AFA, al calificarlo como "producto de una decadencia".

Este escándalo pone de relieve la fragilidad del sistema que rige el fútbol argentino, donde decisiones administrativas no solo afectan a los clubes, sino que también impactan la percepción pública y la credibilidad del deporte en su conjunto. A medida que se desarrollan los acontecimientos, será crucial observar cómo la AFA maneja esta crisis y si tomará medidas que refuercen la integridad del fútbol argentino ante el escrutinio nacional e internacional.

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