Esta pareja se jubila antes de los 40 y revela su secreto: ¿cuánto sacrificaron realmente? ¡Te sorprenderá!

Katie y Alan Donegan, una pareja británica de 40 y 45 años, han logrado lo que muchos consideran casi un sueño inalcanzable: jubilarse antes de los 40. Desde hace cinco años, su vida cotidiana difiere radicalmente de la de la mayoría. No se trata de herencias ni de un golpe de suerte, sino de una disciplina financiera rigurosa y la aplicación del movimiento FIRE (Independencia Financiera, Jubilación Anticipada). Este enfoque ha llevado a los Donegan a acumular un patrimonio de alrededor de 2 millones de libras (aproximadamente 2,3 millones de euros), suficiente para dejar de trabajar indefinidamente.

Su historia es un faro de esperanza para quienes buscan alternativas hacia la independencia financiera, especialmente en un contexto donde los ingresos medios y la inflación en muchos países complican el ahorro. “Hicimos una lista de proyectos, aprendimos a invertir juntos y nos centramos en maximizar la diferencia entre lo que ganábamos y lo que gastábamos”, explica Katie. Esta reflexión sobre el tiempo, el trabajo y el dinero marcó el inicio de su transformación financiera, que actualmente comparten con miles de personas a través de cursos y actividades gratuitas.

La ruta hacia la libertad financiera de los Donegan incluyó varias etapas definidas. Crearon metas económicas claras, como acumular un fondo equivalente a 25 veces su gasto anual. “Seguimos nuestro progreso cada mes y alcanzamos nuestro objetivo en abril de 2019, cuando yo tenía 35 años y Alan 40”, recuerda Katie. Para lograr esto, implementaron seis estrategias clave, desde el control del gasto hasta la optimización de sus inversiones.

Entre las tácticas que adoptaron, la creación de un fondo de emergencia fue primordial. Sabían que cualquier deuda costosa podría desacelerar su progreso. Para maximizar su margen de ahorro, revisaron cada aspecto de su vida cotidiana, adaptando su estilo de vida a un consumo modesto. Renunciaron a lujos superfluos, cocinaron en grandes cantidades y evitaron encender la calefacción en invierno, salvo excepciones. También prestaron especial atención a las comisiones de sus inversiones, conscientes de que un 1% de comisión anual podría costarles cientos de miles de euros a largo plazo.

Una vez alcanzado su objetivo financiero, los Donegan redefinieron su vida bajo el principio de libertad y intención. “En 2019 lo vendimos todo, pusimos nuestro piso a la venta y nos convertimos en nómadas”, comenta Katie. Desde entonces, han viajado por más de 50 países, aprendido español y dedicado tiempo al voluntariado, construyendo una existencia marcada por el descubrimiento.

Su entendimiento de la jubilación no se limita al descanso. Para ellos, se trata de recuperar tiempo y orientar el esfuerzo hacia lo que realmente valoran. Gastan su dinero solo en experiencias que les aportan alegría —viajes, buena comida— y revisan con atención cada nuevo gasto. Después de años de disciplina, ahora enfrentan el desafío de aprender a disfrutar de lo que antes evitaban.

Una de las características más notables de su enfoque es la continua monitorización de sus finanzas, incluso después de la jubilación. Actualmente, planifican cuidadosamente la retirada de fondos para asegurarse de que sus recursos durarán décadas. Mantienen inversiones sencillas y un esquema de retiros estructurado, lo que les permite preservar su independencia económica durante el resto de sus vidas.

La historia de los Donegan no solo inspira a aquellos que sueñan con una jubilación anticipada, sino que también resalta la importancia de la educación financiera y la planificación consciente en un mundo donde los retos económicos son cada vez más complejos. En un país como Argentina, donde la inflación y los precios de la vivienda son preocupantes, su método podría ser una guía útil para quienes buscan mejorar su situación financiera.

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