¡Increíble pero cierto! ¿Estás entre los miles de empleados cualificados que podrían estar ganando solo el mínimo? ¡Descubre el alarmante informe de los expertos!

El trabajo de la comisión asesora para el análisis del salario mínimo interprofesional (SMI) va más allá de simplemente recomendar un incremento en el suelo retributivo. El informe de este año, como en ejercicios anteriores, realiza un análisis profundo que incluye comparativas del SMI español con el de otros países de Europa y un diagnóstico sobre quiénes realmente perciben esta renta. Se evidencia un nuevo consenso científico que resalta "un impacto claro sobre los ingresos de los trabajadores afectados sin afectar negativamente de forma significativa el empleo, la tasa de actividad o las transiciones del mercado laboral".
En este sentido, el informe, publicado el pasado viernes, sugiere un incremento del 3,1% si el SMI no tributa y del 4,7% si lo hace. Sin embargo, también subraya problemas que requieren atención. Uno de los aspectos más alarmantes es que el rápido aumento del SMI en los últimos años ha llevado a una concentración de trabajadores cerca del salario mínimo, lo que podría dejar a profesionales experimentados o con cualificación media atrapados dentro de esta banda. Desde 2018, el SMI ha aumentado un 61%, pasando de 736 a 1.184 euros brutos al mes en 14 pagas en 2025, un avance que supera en cerca de 40 puntos a la inflación.
Por "cualificación media" se entiende comúnmente a aquellos con estudios de Formación Profesional. No obstante, el informe también señala una mayor incidencia del SMI entre quienes poseen estudios superiores. El análisis revela que el SMI es más habitual en jóvenes, mujeres y personas extranjeras, aunque también ha aumentado su presencia entre personas mayores de 35 años con cualificación media y alta.
Este fenómeno, conocido en la literatura económica como bunching o agrupamiento, indica que "el salario mínimo debería ser la referencia salarial solo para quienes carecen de cualificación o experiencia". Este agrupamiento tiene, según los expertos, implicaciones en la gestión de recursos humanos que merecen ser estudiadas a fondo.
Varias instituciones económicas han advertido sobre esta tendencia. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) señaló en un informe reciente que se observa una "concentración de trabajadores en torno al nuevo umbral del SMI y en los niveles superiores". En 2018, el 3,5% de los trabajadores cotizaba por la base mínima, cifra que en 2023 se ha duplicado, alcanzando el 7,4%. Aquellos que ganan apenas un poco más que el salario mínimo también han aumentado considerablemente: del 7,9%% en 2018 al 22,8%% en 2023 para aquellos que cotizan al 125% de la base mínima.
Impacto en la Negociación Colectiva
Uno de los principales argumentos a favor de un incremento en el SMI es que este ayuda a elevar los salarios en general. Se argumenta que al mejorar el suelo salarial, se empuja hacia arriba el resto de las retribuciones. Los expertos mencionan un estudio reciente del Institut d’Economia de Barcelona sobre los incrementos de 2017 y 2019, este último siendo el mayor en una década con un 21,5%. Este estudio muestra que los efectos se extienden más allá de los trabajadores directamente afectados, detectando aumentos salariales a lo largo de gran parte de la distribución salarial.
Así, se concluye que "la negociación colectiva actúa como un canal de transmisión de los aumentos del SMI", pues los convenios revisan sus tablas salariales, generando un efecto de arrastre hacia niveles superiores. Sin embargo, los expertos matizan que este efecto parece ser limitado y plantea la pregunta de por qué los aumentos del salario mínimo no se propagan con mayor fuerza al conjunto de la estructura salarial.
Entre las razones mencionadas en el estudio se destacan que las normativas actuales permiten que muchos trabajadores tengan condiciones regidas por convenios que no reflejan su actividad real. Además, la existencia de trabajadores con condiciones precarias, como temporales o subcontratados, limita la capacidad de transmisión de los aumentos salariales. El uso extensivo de figuras contractuales como prácticas o becas es otro factor que fomenta la competencia a la baja y puede frenar la difusión de los incrementos del SMI.
El informe también manifiesta preocupación por el impacto que el aumento del SMI podría haber tenido sobre los salarios mínimos de convenio. Un estudio de Eurofound estima que en España, el 40% de los 67 convenios analizados establecen salarios mínimos por debajo del SMI. De igual forma, una revisión de UGT de 514 convenios y revisiones de tablas salariales publicadas en 2025 indica que el SMI afectaría a 209 convenios, es decir, el 40,7% de ellos.
Finalmente, la comisión pide mejorar el acceso a estadísticas salariales y enfatiza la necesidad de conocer mejor los efectos globales del SMI, no solo en términos de empleo, sino también en la productividad, la inversión y las condiciones laborales no salariales.
En resumen, el debate sobre el SMI no solo se centra en su incremento, sino que plantea importantes interrogantes sobre la estructura salarial y la eficacia de la negociación colectiva en un contexto económico en constante cambio. La situación actual exige un análisis profundo y una evaluación de las políticas que aseguren no solo un salario mínimo justo, sino también condiciones laborales dignas para todos los trabajadores.
Te puede interesar: