¡Descubrí los 19 estados donde te podrías quedar atrás si no conocés el nuevo salario mínimo de 2026!

A partir del 1° de enero de 2026, un total de 19 estados de EE. UU. implementarán nuevos incrementos en sus salarios mínimos, en un contexto donde la cifra federal se mantiene estancada en US$7,25 desde 2009. Este cambio se da en respuesta a la presión por mantener el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente en un escenario de alta inflación. Estos aumentos se enmarcan en mecanismos automáticos vinculados a la inflación o en escalonamientos que fueron aprobados en años anteriores.

La decisión de incrementar los salarios mínimos en estos estados responde a dos mecanismos fundamentales: leyes que ajustan automáticamente los salarios conforme a los movimientos del índice de precios y calendarios de aumentos ya aprobados en votaciones previas. En este sentido, varios estados han fijado como objetivo alcanzar los US$15 por hora o incluso más en los próximos años. Otros, sin embargo, buscan preservar los ingresos de sus trabajadores frente al aumento del costo de vida.

Con la base federal estancada, muchas jurisdicciones han establecido sus propios rangos salariales que incrementan anualmente. Las proyecciones para 2026 evidencian una tendencia clara: cada vez más estados avanzan hacia salarios mínimos más elevados, mientras que otros se mantienen en cifras reducidas, lo que genera diferencias notables entre regiones cercanas.

Un informe del Proyecto Nacional de Derecho Laboral indica que 19 estados verán incrementos en sus tarifas mínimas por hora a partir del 1° de enero de 2026. Las cifras recopiladas por esta organización de análisis legislativo muestran un avance significativo: la Comisión Industrial de Arizona ha anunciado que su salario mínimo se elevará a US$15,15 en ese momento. Además, Florida alcanzará los US$15 el 30 de septiembre de 2026, mientras que Alaska ajustará su mínimo a US$14 el 1° de julio del mismo año.

Es importante señalar que, aunque la principal ola de incrementos se dará en enero, algunos estados aplicarán sus modificaciones más adelante. Por ejemplo, Oregón también actualizará su tarifa en julio, siguiendo su sistema de ajustes por inflación. A pesar de estos aumentos, hay regiones de EE. UU. que mantendrán sus remuneraciones mínimas sin cambios. Esto incluye a estados que tenían tarifas superiores al estándar federal, pero que no cuentan con mecanismos de indexación ni aumentos calendarizados para el próximo año.

No obstante, algunas ciudades dentro de estos estados sí aplicarán ajustes basados en el costo de vida. Tal es el caso de Chicago, que actualizará su base a US$17 el 1° de julio de 2026. Esta combinación de aumentos estatales y ajustes municipales, junto con la falta de cambios en amplias zonas de EE. UU., genera un entorno salarial disparejo. Por ejemplo, mientras Connecticut ascenderá a US$16,94, Massachusetts permanecerá en US$15. Washington, que alcanzará US$17,13, coexistirá con estados vecinos como Idaho, que sigue anclado al mínimo federal de US$7,25.

Este escenario plantea interrogantes sobre la equidad salarial en el país y la capacidad de los trabajadores para enfrentar el costo de vida en distintas regiones. La disparidad en los salarios mínimos podría intensificar las desigualdades regionales, afectando de manera significativa a aquellos que viven en áreas donde la inflación ha impactado más severamente. A medida que el debate sobre el salario mínimo continúa, la presión para aumentar esos montos en diversos estados parece ser cada vez más fuerte, lo que podría dar forma a un futuro laboral más equitativo para los trabajadores estadounidenses.

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