¡El peronismo al borde del abismo! ¿Quiénes son los traidores que desatan el caos? ¡Descubrilo ya!

El 8 de diciembre, durante la sesión preparatoria y la jura de los nuevos senadores en la Legislatura bonaerense, se evidenció nuevamente la fractura interna que afecta al peronismo en la provincia de Buenos Aires. La aprobación de licencias para Gabriel Katopodis, quien continuará al frente de Infraestructura, y Diego Valenzuela, que asumirá Migraciones a nivel nacional, provocó una disputa. El senador Sergio Berni cuestionó a la vicegobernadora Verónica Magario por considerar que la sesión era inapropiada para tratar pedidos de licencia, ya que debería enfocarse en la jura de senadores y la elección de autoridades.

El bloque peronista, dividido entre La Cámpora, el Frente Renovador y el Movimiento Derecho al Futuro, no pudo llegar a un consenso sobre la elección de autoridades, lo cual es crucial no solo por el aspecto nominal, sino porque la vicepresidencia primera del Senado es clave en la línea de sucesión de la gobernación. Actualmente, la presidencia del Senado está en manos de Magario, seguida por la vicepresidencia, ocupada provisionalmente por el libertario Carlos Kikuchi.

En un contexto institucional delicado, el gobernador Axel Kicillof mantiene firme su postulación para la vicepresidencia primera con la senadora Ayelén Durán, quien representa a la sexta sección electoral (Bahía Blanca) y se ha convertido en una figura esencial para Kicillof en el Senado desde que Andrés Cuervo Larroque se distanció de su agrupación. Por su parte, el kirchnerismo respalda la candidatura del exintendente Mario Ishii, mientras que en el Frente Renovador han descartado una postulación de Malena Galmarini.

La Tensión en el PJ Bonaerense

Apenas un día después de que el presidente del PJ de Florencio Varela, Julio Pereyra, y el intendente Andrés Watson exigieran la "plena vigencia de los mecanismos electorales partidarios", se convocó a una reunión de consejo provincial por indicación de Máximo Kirchner para el próximo 19 de diciembre en Malvinas Argentinas, donde se discutirán las elecciones partidarias. Este llamado se produce en un clima de tensión con el kicillofismo, ya que varios intendentes alineados con el gobernador contemplaban hacer pronunciamientos públicos sobre la situación.

Los sectores afines a Kicillof critican a La Cámpora por tener el partido "cerrado" y por la falta de apoyo a su gestión. Aunque Kicillof evita pronunciarse abiertamente, da legitimidad a los intendentes que prefieren a Magario como líder del partido en Buenos Aires. Sin embargo, no se descartan otras opciones, y la postura de este sector podría variar si se busca un nombre para una lista de unidad o si se decide competir en una elección interna. Entre estos nombres, se menciona a Larroque, quien anteriormente no rechazó la posibilidad de competir.

Por otro lado, candidatos considerados de "unidad", como Federico Otermin (intendente de Lomas de Zamora) y Federico Achával (intendente de Pilar), son impulsados desde el kicillofismo, aunque este sector desconfía de su imparcialidad, argumentando que están más alineados con el kirchnerismo. También aparece en la contienda el nombre de Mariel Fernández, intendenta de Moreno, quien es vista como una opción más equilibrada.

La reciente ruptura en el peronismo platense también ha generado movimientos significativos. Pablo Elías, concejal que dejó La Cámpora, lanzó la agrupación Frente Peronista Germán Abdala, que se alineará con el intendente Julio Alak y respaldará el proyecto electoral de Kicillof. Esta jugada no solo refuerza la base territorial del gobernador, sino que debilita al camporismo, que ahora queda con un solo representante en el bloque de concejales de Unión por la Patria, Josefina Bolis.

La salida de Elías ha suscitado preocupación en el peronismo, ya que muchos anticipan que esta tendencia de "pases" podría replicarse en toda la provincia, buscando consolidar poder territorial y desmembrar al espacio rival.

Finalmente, el recambio legislativo que se formalizó en las últimas semanas representa el inicio de la última etapa de Kicillof como gobernador y marca el comienzo de las apuestas por la sucesión en 2027. La competencia se perfila como directa y confrontativa dentro del peronismo, sin los resguardos de la estrategia de desdoblamiento electoral que Kicillof había impuesto anteriormente. Esta disputa también se da en un contexto donde La Libertad Avanza ha ganado terreno, consolidándose en la Legislatura con una oposición más robusta que la del pasado diciembre.

Los intendentes, que han demostrado su poder en las recientes elecciones, tendrán un papel crucial en la selección de un candidato que pueda enfrentar el desafío electoral del futuro. Con más de 80 intendentes sobre un total de 135, el peronismo enfrenta el reto de vislumbrar su estrategia de cara a las próximas elecciones y asegurar que su candidato consiga el sillón de Dardo Rocha, en La Plata.

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