¿Quién realmente está presionando a Magario? La impactante verdad detrás de la lucha por el tercer lugar que podría cambiarlo todo.

El bloque de Senadores de Unión por la Patria que responde a Cristina Fernández de Kirchner ha registrado un movimiento significativo en la política bonaerense. En una carta dirigida a la presidenta de la cámara, la vicegobernadora Verónica Magario, los 11 senadores y senadoras kichneristas han solicitado una sesión extraordinaria para el próximo martes. Esta convocatoria busca tratar dos proyectos clave impulsados por el gobernador Axel Kicillof: la creación del Centro de Industria Farmacéutica Bonaerense y la empresa Emergencias en Salud. Ambos proyectos ya cuentan con la aprobación de la Cámara de Diputados, pero corren el riesgo de perder estado parlamentario si no son discutidos antes del inicio del próximo período de sesiones.

No se trata de iniciativas menores. Según explicó el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, el objetivo de estos proyectos es aumentar la producción de medicamentos para su distribución en hospitales y municipios de la provincia, especialmente crucial en un contexto donde las prestaciones nacionales han disminuido. Además, buscan optimizar el traslado de pacientes, un aspecto fundamental para mejorar la atención sanitaria en la provincia.

Fuentes del bloque de Unión por la Patria han indicado que, con el respaldo del oficialismo, estos proyectos tienen altas probabilidades de convertirse en ley. Sin embargo, la situación es más compleja de lo que parece, dado que la disputa interna entre distintas facciones del partido ha puesto en jaque la efectividad de esta convocatoria.

La Lucha por el Poder

El trasfondo de la carta no solo se centra en la urgencia de aprobar estos proyectos, sino que también pone de manifiesto una pelea interna por el control de la cámara. En la sesión preparatoria del lunes pasado, no se logró resolver la elección de las autoridades de la cámara, un tema crucial que quedó en el aire.

Uno de los puntos más disputados es la primera vicepresidencia, un cargo que tiene una trascendencia institucional significativa, ya que ocupa el tercer lugar en la línea de sucesión de la provincia y asegura el control sobre ciertos resortes parlamentarios. Durante la mencionada sesión, se evidenció la tensión entre el kicillofismo y el kirchnerismo, que no aceptó que se incluyera un nombre propio en la discusión.

El kicillofismo, que había logrado un acuerdo con el massismo para la conducción de Diputados, ha mostrado resistencia a ceder la vicepresidencia de la cámara alta. Esta confrontación es parte de un esquema de poder que ha estado presente desde el inicio de la gestión de Kicillof, pero el contexto actual de enfrentamiento interno ha dificultado la negociación.

Desde el Movimiento Derecho al Futuro, se impulsa la candidatura de Ayelén Durán, una senadora cercana al ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Cuervo Larroque. Por otro lado, los kirchneristas proponen a Mario Ishii, quien estrena su banca tras dejar la intendencia de José C. Paz. También se menciona a la massista Malena Galmarini como una posible candidata. En medio de esta lucha, Sergio Berni ha expresado sus expectativas, incluso amenazando a Magario con acciones legales por el retraso en la resolución de esta cuestión.

En resumen, la solicitud de una sesión extraordinaria por parte del bloque de senadores kichneristas no solo refleja una necesidad urgente de avanzar en políticas de salud, sino que también expone las tensiones internas dentro de Unión por la Patria. A medida que se acerca la fecha de la sesión, todos los ojos estarán puestos en cómo se resolverá esta disputa y qué impacto tendrá en la agenda legislativa de la provincia.

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