¡Increíble! La joven Alison Calfunao enfrenta un escándalo de mala praxis y su prepaga la deja en la calle: ¿qué pasará?

Alison Calfunao, una joven de Neuquén, se ha visto envuelta en una nueva controversia con el sistema de salud privado, que ya le había fallado anteriormente tras sufrir complicaciones graves durante una cirugía. Esta vez, mientras se encontraba en Buenos Aires para realizar controles médicos tras su trasplante de corazón, su prestadora de medicina prepaga, Swiss Medical, le dio de baja su cobertura. La joven denunció que, durante este tiempo crítico, quedó sin acceso a su medicación para el dolor, necesaria tras la amputación de su pierna derecha.
En una entrevista con AM 550, Calfunao expresó su frustración: “Por parte de Swiss Medical me hicieron abandono de persona, me dejaron sin cobertura, me falta el medicamento para el dolor de la amputación”, comentó. Esta situación es alarmante, no solo por el impacto inmediato en la salud de Calfunao, sino por lo que representa en el contexto más amplio del sistema de salud argentino, donde muchas personas enfrentan problemas similares.
Desde principios de diciembre, Alison se encontraba en la Capital Federal para controlar la evolución de su prótesis y su nuevo corazón. A pesar de que su pareja cambió de trabajo, lo que debería garantizar que mantuviera la cobertura médica durante tres meses, la situación no fue respetada. “El miércoles fui a Swiss Medical personalmente y les comenté que mi último turno era hoy (viernes), por tema prótesis, y que sábado y domingo podía irme a casa. Hoy necesito recibir mi prótesis”, relató Calfunao.
Afortunadamente, después de un periodo de angustia, Calfunao logró restablecer su cobertura y anunció en su cuenta de Facebook que regresaría a Neuquén. “Quería compartirles así como las malas también las buenas. Después de sufrir, de tener ansiedad por el día de retorno a casa, al fin mañana vuelvo a Neuquén así como también vuelvo a tener mi cobertura”, escribió.
El trasplante de corazón que recibió Alison le ha salvado la vida, pero su recuperación no ha sido sencilla. Debe tomar medicación de forma permanente y ha experimentado dificultades en la aprobación de tratamientos por parte de su medicina prepaga. “Hace poco me quedé sin medicación del corazón. ¿Saben quién me salvó? El Hospital Castro Rendón, porque nadie podía dármela”, explicó, resaltando una vez más las fallas en el sistema de salud privado.
Es importante recordar que la historia de Alison no es solo un caso aislado. Ella ingresó a una clínica privada de Neuquén para someterse a una ligadura de trompas, lo que derivó en complicaciones graves: sufrió dos paros cardiorrespiratorios que resultaron en un trasplante de corazón y la amputación de su pierna derecha. Su familia alega que la clínica no contaba con las condiciones necesarias para afrontar tales complicaciones, lo que ha llevado a una investigación judicial bajo la fiscalía de Andrés Azar, que analiza la responsabilidad de dos profesionales y de la institución médica. Los abogados de Calfunao sostienen que hubo fallas graves en el control del quirófano y que se omitieron medidas básicas de seguridad.
Las dificultades que enfrenta Alison Calfunao son un reflejo de los problemas sistémicos en el sistema de salud argentino, donde las deficiencias en la atención médica y los problemas de cobertura pueden tener consecuencias devastadoras. Su historia resalta la necesidad de una reforma integral que garantice que todas las personas tengan acceso a una atención médica adecuada y oportuna, independientemente de su situación laboral o de la empresa aseguradora.
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