¡Urgente! Las pymes en peligro: ¿sabías que el 70% son blanco fácil para hackers? ¡Descubre cómo protegerte!

La digitalización avanza a pasos agigantados y, si bien ha permitido a miles de pequeñas y medianas empresas (pymes) en España modernizar sus procesos y acceder a nuevos clientes, también ha incrementado los riesgos asociados. La evolución tecnológica ha traído consigo un aumento en la frecuencia y sofisticación de los ataques cibernéticos, obligando a estas empresas a reforzar su protección.

En un reciente debate organizado por Madridiario, cuatro expertos discutieron los principales retos de la ciberseguridad que enfrentan las empresas hoy en día. Entre ellos se encontraban Diego Alejandro Palomino, jefe de Seguridad Lógica de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional; Guillermo Obispo, responsable de Coordinación del Centro de Ciberseguridad del Ayuntamiento de Madrid; Laura del Pino Jiménez, responsable de Seguridad de la Información de BBVA España; y Juan José Nombela, miembro de la junta directiva de Isaca Madrid.

Juan José Nombela comenzó señalando que la concienciación interna es un desafío crucial. “La ciberseguridad tiene que empezar desde arriba”, advirtió, enfatizando la importancia de que los directivos comprendan los riesgos, especialmente en empresas que no están sujetas a estrictas normativas. Solo así, la cultura de la seguridad puede “bajar a todos los empleados, desde el primero hasta el último”.

El representante de Isaca también destacó la creciente línea de ataques, en particular el uso de ransomware y phishing. “Estamos viendo una línea creciente de ataques”, afirmó. Además, la llegada de la inteligencia artificial a manos de los ciberdelincuentes complica aún más la situación. “Los ciberdelincuentes la utilizan cada vez más, y trabaja para ellos 24/7 sin descanso y sin cobrar”, sostuvo Nombela, sugiriendo que las empresas también deben adoptar la IA para defenderse.

El Factor Humano y la Industrialización del Cibercrimen

Diego Alejandro Palomino enfatizó que el factor humano es clave en la ciberseguridad. “Somos todos parte de la ciberseguridad de la propia empresa”, insistió, subrayando cómo la falta de formación y los descuidos de los empleados pueden hacerlos vulnerables. Palomino también habló sobre la industrialización del cibercrimen, donde la facilidad de acceso a herramientas de ataque ha democratizado el delito. “Ya no es necesario tener especiales conocimientos técnicos para perpetrar un ataque”, explicó.

Esta profesionalización hace aún más difícil la labor policial. Por ello, Palomino instó a que cada incidente sea denunciado y se proporcionen informes técnicos exhaustivos: “Necesitamos saber cómo han entrado” para poder investigar y rastrear rutas digitales, lo que requiere cooperación internacional. “Sin cooperación internacional es imposible avanzar”, enfatizó.

Guillermo Obispo, desde su perspectiva institucional, destacó que el Centro de Ciberseguridad del Ayuntamiento de Madrid recibe entre 20,000 y 23,000 alertas por segundo, lo que equivale a alrededor de 2,000 millones al día. Aunque no todas son incidentes reales, representan una carga significativa de análisis. Obispo advirtió que las amenazas más frecuentes incluyen ransomware y ataques de phishing cada vez más sofisticados.

El representante municipal también reflexionó sobre la responsabilidad organizativa en la concienciación interna: “El problema no es la persona; somos nosotros, que lo hemos permitido”. En este sentido, el Ayuntamiento aplica protocolos para intervenir rápidamente cuando un empleado comete un error, buscando convertir cada fallo en un aprendizaje.

En el ámbito financiero, Laura del Pino de BBVA España subrayó que la digitalización ha llegado con fuerza al sector de las pymes, lo que exige un cambio de mentalidad. “En el mundo físico todos asumimos que hay que proteger la casa; en el mundo digital debe ser igual”, indicó. Además, destacó el riesgo del fraude del cambio de cuenta de proveedor, que puede prevenirse con medidas tan simples como una llamada telefónica de verificación.

La conclusión de la mesa de debate fue clara: ninguna empresa está a salvo de los ataques cibernéticos. Como señaló Palomino, “solo hay dos tipos de empresas: las que han sido atacadas y las que aún no lo saben”. Esto resalta la necesidad de formación integral en ciberseguridad, no solo técnica, sino también en cultura y hábitos de prudencia digital. La educación temprana es esencial para preparar a las nuevas generaciones en un uso seguro de las redes sociales y en la anticipación de riesgos.

En un entorno donde la cadena de suministro se ha vuelto un vector crítico para los ataques, es vital que las pymes integren la ciberseguridad en su operativa diaria. Las medidas básicas, como el uso de herramientas de monitoreo continuo y buenas prácticas de seguridad, son necesarias para sobrevivir en el mercado digital.

La transformación digital es un proceso inevitable, pero debe ser segura. La tecnología ofrece oportunidades infinitas, siempre que se implemente con prudencia, cultura y prevención.

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