¡Inesperado giro en el Senado! ¿Qué reveló Villarruel que podría cambiarlo todo para el Gobierno?

En un contexto político agitado, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, se tomó un respiro del intenso trabajo legislativo en el Senado y recibió a integrantes de la Selección Argentina de Combate Medieval. Este encuentro tuvo lugar mientras la Cámara de Diputados debatía el Presupuesto 2026, una etapa crucial que también marcará el primer presupuesto de la gestión de Javier Milei, tras dos años de prórrogas.

Durante la visita, Villarruel se sumó a la práctica de movimientos y técnicas del combate medieval, una disciplina que, como ella misma destacó, se practica tanto de manera individual como grupal en Argentina. Equipados con armaduras, espadas y escudos, los deportistas mostraron las medallas obtenidas en competencias internacionales. Villarruel no dudó en vestirse con una prenda distintiva del seleccionado nacional, la cual reproduce la bandera argentina con el sol de mayo.

“Recibí a parte de la Selección Argentina de Combate Medieval, un deporte que recrea las luchas cuerpo a cuerpo de la Edad Media”, afirmó. Este tipo de actividades se presentan como una postal inusual dentro del Palacio Legislativo, especialmente en un clima de tensión política donde el vínculo entre Villarruel y el gobierno de Milei sigue fracturado.

La semana fue determinante para el oficialismo, ya que se logró la media sanción de proyectos clave como el Presupuesto 2026 y el de Inocencia Fiscal. Sin embargo, el bloque libertario se opuso a la derogación de leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario, lo que provocó un nuevo cruce legislativo. La aprobación del presupuesto contó con el apoyo de diversas fuerzas políticas, incluyendo al PRO, la UCR, y bloques provinciales, mientras que la izquierda y sectores del oficialismo se mostraron en desacuerdo.

En este contexto, la interacción de Villarruel con la Selección de Combate Medieval resalta las tensiones existentes en la política argentina. La comunicación entre la Casa Rosada y el Senado está interrumpida, lo que ha complicando el diálogo en relación a políticas salariales y otras decisiones que afectan al personal público. Este tipo de visitas, aunque simbólicas, pueden servir como un intento de humanizar la política en un momento de divisiones crecientes.

El combate medieval, que comenzó en Argentina a finales de 2012 como una actividad recreativa, ha evolucionado a lo largo de los años. Nicolás García, uno de los impulsores del deporte en el país, explica que al principio se basaba en la recreación, pero con el tiempo se transformó en una disciplina competitiva. Gracias a contactos internacionales con la HMBIA en Europa, los argentinos comenzaron a participar en torneos y a establecer un formato más profesional. “Nos contactamos y nos invitaron a participar en uno de sus torneos en 2013”, recordó García. Este evento marcó un punto de inflexión que llevó a la creación de clubes en todo el país.

Hoy en día, existen alrededor de 20 equipos de combate medieval en Argentina, que compiten en duelos individuales y batallas masivas, replicando así enfrentamientos históricos. Esta disciplina ha encontrado su lugar en el corazón de muchos argentinos, fusionando historia, deporte y camaradería.

El escenario político que se avecina en el Senado se presenta desafiante. Villarruel deberá navegar en un ambiente de tensiones, donde las decisiones del gobierno de Milei están constantemente bajo la lupa, y el diálogo se vuelve cada vez más esencial para avanzar en la agenda legislativa. La combinación de deportes como el combate medieval y la política tradicional podría ser una manera de acercar posturas en un momento donde el entendimiento parece más necesario que nunca.

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