Kosovo vuelve a votar: ¿Estás preparado para el desenlace explosivo con Serbia? ¡No te quedes afuera!

Skopie (EuroEFE). Este domingo, la antigua provincia serbia de Kosovo celebra elecciones anticipadas, en un contexto de alta polarización política. La oposición, fragmentada, intenta desalojar al primer ministro nacionalista Albin Kurti, mientras la Unión Europea (UE) observa de cerca, esperando un gobierno que esté dispuesto a avanzar en las conversaciones de normalización con Serbia.
Después de las elecciones regulares de febrero, Kosovo quedó atrapado en un estancamiento político. El partido de Kurti, Vetëvendosje (LVV, ‘Autodeterminación’), emergió como la fuerza más potente en el Parlamento, logrando 48 de los 120 escaños, pero lejos de los 61 necesarios para formar un gobierno. La falta de apoyo resultó en que la Asamblea no pudiera elegir a sus autoridades hasta agosto, impidiendo el inicio del proceso para formar un nuevo ejecutivo.
La presidenta de Kosovo, Vjosa Osmani, otorgó a LVV dos mandatos para formar un gobierno, pero ante la incapacidad de encontrar socios de coalición, disolvió el Parlamento en noviembre y convocó elecciones anticipadas.
¿Qué dicen las encuestas?
Las encuestas más recientes indican que el partido de Kurti sigue siendo el más popular en Kosovo, con un apoyo entre el 50% y el 53% entre los votantes decididos. Le sigue el Partido Democrático de Kosovo (PDK), que podría obtener entre el 16% y el 19%, y la Unión Democrática de Kosovo (LDK), que se encuentra en un rango de 15-17%. Además, la coalición entre la Alianza del Futuro de Kosovo (AAK) y NISMA (Iniciativa) podría recibir entre el 7% y el 9%. Es importante destacar que la Lista Serbia, principal fuerza política de los serbios en Kosovo, tiene garantizados sus 10 escaños constitucionales.
El primer gobierno de Kurti duró apenas cuatro meses (de febrero a junio de 2020), y el segundo se extendió desde marzo de 2021 hasta marzo de 2025. Desde entonces, Kurti ha actuado como primer ministro interino. Sin embargo, durante los últimos años, el proceso de normalización con Serbia se ha estancado, y han surgido tensiones en la región norte del país, donde reside la mayoría serbia.
Las relaciones de Kurti con la UE, Estados Unidos y la OTAN también han sido tensas. Su enfoque intransigente hacia Serbia ha generado fricciones, especialmente tras su decisión de abolir el dinar serbio en las áreas del norte con mayoría serbia, imponiéndole el euro como única moneda. Asimismo, prohibió las matrículas serbias en vehículos del norte de Kosovo y cerró instituciones respaldadas por Belgrado, como oficinas postales y administraciones fiscales.
Bruselas, preocupada por la situación, espera avances en las reformas y en la normalización de las relaciones con Serbia. En 2023, la UE impuso sanciones diplomáticas, congeló fondos y suspendió la participación de Kosovo en foros internacionales, al considerar que Kurti estaba desestabilizando la región.
El acuerdo de Bruselas, firmado en 2013 entre Kosovo y Serbia, estableció obligaciones clave para ambas partes. Kosovo debía integrar los municipios de mayoría serbia y crear una Asociación de Municipios de Mayoría Serbia, mientras que Serbia se comprometía a eliminar instituciones administrativas paralelas. Sin embargo, Kosovo nunca estableció la Asociación de Municipios, y el gobierno de Kurti cerró las instituciones paralelas en lugar de permitir que Belgrado lo hiciera, como estaba acordado.
Críticas al enfoque nacionalista de Kurti
El enfoque nacionalista de Kurti ha sido objeto de críticas. Además de su postura hacia Serbia, se cuestiona su gestión frente a problemas económicos, la libertad de prensa y varios casos de corrupción. Mientras LVV sostiene que el diálogo con Serbia debe resultar en un reconocimiento mutuo, la oposición prefiere pasos de normalización liderados por la UE, incluso sin un reconocimiento formal inmediato. Esta postura encuentra respaldo en Albania, donde el primer ministro Edi Rama ha expresado su desacuerdo con Kurti debido a las tensas relaciones con Occidente.
El analista albano-kosovar Mazllum Baraliu no espera cambios significativos en los resultados de las elecciones, a pesar de la clara ventaja de LVV. En declaraciones a EFE desde Skopie, advirtió que Kosovo se dirige en la misma dirección que en las elecciones anteriores de febrero. “No hay un movimiento serio en el electorado que pueda producir un resultado diferente. Los cambios en los números de los partidos políticos pueden ser muy simbólicos”, afirmó Baraliu.
Se espera que un total de 24 entidades políticas participen en estas elecciones, con aproximadamente 2 millones de votantes registrados, tanto en el país como en el extranjero. La incertidumbre en torno a los resultados puede tener implicaciones significativas para el futuro político y social de Kosovo, así como para sus relaciones internacionales.
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