¿La Iglesia de Córdoba encierra un oscuro secreto? La reforma del Código de Convivencia podría ¡esconder millones en pobreza!

La Iglesia Católica de Córdoba ha expresado su preocupación por la inminente reforma del Código de Convivencia provincial. A través de un documento difundido por la Arquidiócesis local, la institución religiosa ha planteado reparos sobre diversas cuestiones sociales que rodean la iniciativa, sugiriendo que el debate en torno al tema podría no ser el más adecuado en este momento del año.
El texto, firmado por la Pastoral Social y la Vicaría de los Pobres, menciona específicamente “el apuro con el que se ha planteado la temática, que no se corresponde con la gravedad del problema”. Estas palabras invitan a reflexionar sobre la naturaleza del debate y su sincronización con el contexto social de la provincia.
En su análisis, el documento se refiere a los naranjitas y limpiavidrios, reconociendo que si bien existen excesos, extorsiones y delitos asociados a estos trabajos informales, también representan la única forma de subsistencia para muchas personas en Córdoba. “Los realizadores de estas actividades lo hacen con responsabilidad y buen trato”, añade el comunicado.
Ante este panorama, el texto presenta una serie de cuestionamientos que invitan a la reflexión:
- ¿Qué oportunidades les vamos a ofrecer a trabajadores que nadie reconoce?
- ¿Qué hacemos con quienes hoy trabajan en la calle mientras se capacitan o buscan un trabajo digno?
- ¿No podemos encontrar alternativas ordenadas, basadas en el respeto y la responsabilidad?
- ¿Cómo abordamos de manera integral las problemáticas de las adicciones y la falta de vivienda?
- ¿Logramos insertar o reinsertar a quienes tienen procesos legales?
- ¿No generamos bronca cuando se detiene por “portación de rostro” o cuando se criminaliza a los que van en moto porque no tienen otro medio para ir a trabajar?
- ¿De verdad se cree que quienes se amparan en el trabajo de naranjitas o limpiavidrios para delinquir o consumir drogas van a dejar de hacerlo solo por recibir multas, días de cárcel o trabajos comunitarios?
- ¿Se cree que estas medidas realmente ayudarán a encauzar situaciones problemáticas o se las impulsa simplemente para tapar el problema?
El documento también hace referencia a una experiencia compartida por el Arzobispo Ángel Rossi durante la presentación del libro Nadie se salva solo, que aborda el tema de las adicciones. Rossi recuerda una visita del Papa Juan Pablo II a la ciudad de Santo Domingo, en República Dominicana, donde se encontró con el llamado “muro de la vergüenza”, construido para ocultar a los sectores más pobres de la sociedad.
Este testimonio, según el comunicado, “nos interpela profundamente: no se trata de esconder la pobreza, sino de generar trabajo registrado, promover la inclusión y brindar oportunidades reales para ir derribando esos muros”. La Iglesia enfatiza que ante problemáticas tan complejas como las mencionadas, “no existen soluciones mágicas”. En lugar de soluciones superficiales, se requiere “una construcción colectiva, donde el verdadero diálogo sea el protagonista”.
La postura de la Iglesia Católica de Córdoba subraya la necesidad de un debate más profundo y consciente sobre cómo abordar las realidades de los trabajadores informales y las problemáticas sociales que les afectan. La reforma del Código de Convivencia, lejos de ser un mero trámite legislativo, debería abrir la puerta a un diálogo inclusivo que contemple las distintas realidades de la sociedad cordobesa.
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