¡Alerta! ¿Sabías que algunos bancos ofrecen hasta un 30% más en plazos fijos? Descubre quiénes son antes de que sea tarde.

Tras varias semanas de tasas planchadas, el plazo fijo tradicional ha comenzado a mostrar signos de vida. Algunos bancos, en un intento por frenar la salida de fondos, han comenzado a elevar los rendimientos que pagan por los depósitos en pesos. Sin embargo, este movimiento, aunque real, sigue siendo moderado y no alcanza para compensar del todo la suba de precios.
Es importante recordar que, antes de las elecciones, las tasas llegaron a niveles cercanos al 50% TNA. Sin embargo, tras un cambio en el clima financiero, los rendimientos se desplomaron hasta llegar a la zona del 21%, uno de los pisos más bajos del año. En los últimos días, una de las entidades con mayor cantidad de clientes decidió dar el primer paso y elevar su tasa hasta el 24,5%, marcando el inicio de una lenta recomposición.
Aun con esta suba, la situación es preocupante: la tasa sigue siendo real negativa. Con la inflación actual, el plazo fijo tradicional está perdiendo alrededor de 0,5 puntos porcentuales. Algunos bancos más pequeños y regionales, como Banco Bica, CMF, Bancor, Banco del Sol, Mariva y Meridian, ofrecen tasas algo más altas, en el rango del 27% al 28%, que se acercan más al nivel de precios, pero todavía no logran superar la inflación.
Este escenario se refleja en los números del sistema financiero. El stock de plazos fijos tradicionales ha caído fuertemente en pocas semanas: se redujo en $1,7 billones, pasando de $52,8 billones el 20 de noviembre a $51,1 billones el 17 de diciembre, según datos del Banco Central. Esta reducción es una clara señal de que muchos ahorristas están buscando otras opciones más atractivas.
En contraposición, los plazos fijos UVA, que ajustan por inflación y tienen un plazo mínimo de 90 días, han ido ganando protagonismo de forma sostenida. En el mismo período, el stock de estos instrumentos creció de $183.000 millones a $247.000 millones, impulsado por el repunte inflacionario de los últimos meses y por la necesidad de los ahorristas de resguardarse ante la pérdida de poder adquisitivo.
De cara al futuro, el panorama podría mejorar para el plazo fijo tradicional. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), se proyecta una inflación del 1,9% en enero, 1,7% en febrero y 1,8% en marzo. Si estas previsiones se cumplen y las tasas acompañan, existe la posibilidad de que los rendimientos en pesos vuelvan a ser positivos en términos reales. Sin embargo, al menos en el arranque del año, los plazos fijos UVA siguen corriendo con ventaja.
Plazo fijo UVA vs. Dólar: el balance de 2025
En el balance de todo 2025, el plazo fijo UVA mostró un desempeño sólido: ganó 5,5% medido en dólares y 2,9% en términos reales. Aun así, el dólar oficial terminó siendo una mejor cobertura, con una mejora del 7,8% real y del 10,5% en dólares para quienes eligieron esa alternativa.
De cara a los próximos meses, el dólar podría mostrar cierta presión inicial tras el cambio de esquema cambiario, para luego estabilizarse con el ingreso de divisas de la cosecha gruesa. En este contexto, el plazo fijo UVA se presenta como una opción defensiva frente al rebrote inflacionario esperado en el corto plazo. Más adelante, si la inflación comienza a ceder, el plazo fijo tradicional podría volver a ser atractivo para el ahorro en pesos.
En cuanto a las tasas vigentes al 30 de diciembre, los bancos que más pagan por plazos fijos son los siguientes:
- Banco Bica: 28%
- Banco CMF: 28%
- Bancor (Banco de Córdoba): 27%
- Reba Compañía Financiera: 27%
- Banco del Sol: 27%
- Banco Mariva: 27%
- Banco Meridian: 27%
- Banco Macro: 24,5%
- Banco Nación: 23,5%
- ICBC: 23,5%
- Banco Credicoop: 23%
- Banco Provincia de Buenos Aires: 22%
- Banco Galicia: 21%
- Banco Santander: 21%
- BBVA: 21%
- Banco Ciudad: 20,5%
Este contexto lleva al ahorrista a enfrentarse una vez más al dilema clásico argentino: quedarse en pesos y perder un poco, o buscar cobertura y resignar liquidez. La leve subida de tasas es una señal positiva, pero aún insuficiente para generar un entusiasmo considerable entre los inversores.
Por el momento, el plazo fijo tradicional funciona más como una herramienta de corto plazo que como un refugio real de valor. La clave estará en observar si los bancos continúan ajustando las tasas en las próximas semanas y si la inflación acompaña las proyecciones optimistas que se están planteando.
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