¡Crisis en el Congreso! ¿Qué ocultan los gobernadores en el año más caótico del peronismo?

El futuro del peronismo se asoma incierto hacia el final de 2025. A las internas que han caracterizado al movimiento durante los últimos años se suma una reciente derrota electoral ante La Libertad Avanza en las elecciones legislativas, un golpe significativo para un partido que ha sido pilar de la política argentina. Esta situación es aún más preocupante dado que varios gobernadores, tradicionalmente alineados a la Casa Rosada, mantienen una postura ambigua, generando tensiones internas.
En un intento de mostrar unidad y contrarrestar el avance de La Libertad Avanza, figuras clave como Sergio Massa, Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Juan Grabois lograron conformar un frente electoral en octubre. Sin embargo, a pesar de esta alianza, la cohesión del peronismo es frágil. Parte de la dirigencia, especialmente bajo el liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner, se enfrenta a desacuerdos que han llevado a algunos dirigentes a distanciarse del Partido Justicialista.
La situación en la provincia de Buenos Aires es particularmente crítica, ya que se aguarda la definición del sucesor de Máximo Kirchner al mando del PJ local. La incertidumbre es palpable y podría tener repercusiones en la estructura del partido. En este contexto, el 19 de diciembre se llevó a cabo una reunión del Consejo del Partido en Malvinas Argentinas, donde se acordó que la renovación de autoridades se realizará el 15 de marzo de 2026.
Por otro lado, la relación entre las distintas facciones del peronismo sigue deteriorándose. La tensión entre La Cámpora y el kicillofismo es notable, y se vislumbra que la elección del nuevo líder del PJ bonaerense se definirá en las urnas. Esto plantea un desafío significativo para la cohesión del partido en un momento en que la necesidad de unidad es crítica.
La dinámica de los gobernadores también ha cambiado tras los recientes resultados electorales. Algunos, como Raúl Jalil, gobernador de Catamarca, y Osvaldo Jaldo de Tucumán, han optado por mantener bloques independientes en la Cámara de Diputados mientras siguen respaldando al oficialismo en los debates. Este alineamiento, o falta de él, es un reflejo de la fragmentación interna que enfrenta el peronismo.
Las reacciones entre los gobernadores son variadas. Desde provincias como Buenos Aires, La Pampa, La Rioja, Tierra del Fuego, Santiago del Estero y Formosa, seis gobernadores han marcado resistencia frente al gobierno nacional, aunque han mantenido reuniones con funcionarios del Ejecutivo. Este grupo incluye a Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Elías Suárez (Santiago del Estero) y Gildo Insfrán (Formosa), quienes han decidido no alinearse completamente con el nuevo rumbo del partido.
En el ámbito nacional, la conducción del partido también es objeto de discusión. Muchos defienden el liderazgo de Cristina Kirchner, quien continúa en su mandato como presidenta del partido desde 2024, a pesar de cumplir con arresto domiciliario en su residencia de Constitución. Sin embargo, hay voces que claman por una renovación que permita al peronismo adaptarse a las nuevas realidades políticas del país.
El contexto político actual es uno de incertidumbre y fragmentación, lo que plantea interrogantes sobre el futuro del peronismo. La capacidad de sus líderes para reconciliar diferencias internas y presentar una alternativa sólida ante La Libertad Avanza será crucial en el camino hacia las elecciones de 2026. En este panorama, el desafío no solo radica en la conducción del PJ, sino en la posibilidad de unir a un partido que, históricamente, ha tenido como bandera la inclusión y la justicia social.
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