¡Los smartphones del 2026 tendrán precios astronómicos! ¿Te quedarás sin el tuyo?

La era del "más por menos" en la telefonía móvil ha llegado a su fin. Carl Pei, fundador y CEO de Nothing, anunció recientemente un cambio de paradigma en la industria de los smartphones, que enfrentará un aumento de precios "brusco y sin precedentes" en 2026. Este cambio es atribuido a la crisis de suministros provocada por el auge de la inteligencia artificial.
Durante más de quince años, el mercado se sustentó en la premisa de la reducción constante de precios en componentes como pantallas y memorias. Sin embargo, esta dinámica se ha visto severamente afectada por la creciente demanda de los centros de datos que utilizan inteligencia artificial. Según Pei, los módulos de memoria necesarios para el funcionamiento de un smartphone son los mismos que requieren los servidores de IA para procesar información. Esta competencia ha llevado a que componentes que hace un año costaban menos de 20 dólares, hoy se proyecten por encima de los 100 dólares para modelos de gama alta.
"La tendencia se ha roto", afirmó Pei. En algunos casos, los costos de producción se han triplicado, lo que elimina el margen de maniobra de las empresas que tradicionalmente han basado su estrategia en ofrecer especificaciones técnicas de vanguardia a precios competitivos. Esta situación ha llevado a que la industria se divida en dos caminos: trasladar el costo íntegro al consumidor final o lanzar teléfonos con características técnicas inferiores para mantener los precios actuales.
IA: un dilema entre precios y funciones
En este nuevo contexto, Pei ya ha anticipado que Nothing optará por subir sus precios para no sacrificar el estándar de velocidad de sus memorias (UFS 3.1). Este "reinicio" de la industria obligará a las marcas a dejar de competir únicamente por números y comenzar a hacerlo por diseño y experiencia de usuario. Para el CEO, si todas las marcas deben pagar lo mismo por el hardware, la única diferenciación real será el "tacto" y la identidad visual del producto.
Sin embargo, más allá de las aspiraciones de Pei, la realidad para los usuarios es desalentadora. La posibilidad de poseer un teléfono potente, que antes se consideraba la norma, podría convertirse, nuevamente, en un artículo de lujo en 2026. Este escenario contrasta fuertemente con la promesa original de la inteligencia artificial de democratizar la tecnología, que ahora parece estar encareciendo el acceso a ella.
Los cambios que se están produciendo en la industria de los smartphones son un reflejo de una transformación más amplia en la tecnología. A medida que la inteligencia artificial continúa evolucionando y expandiendo su presencia, la presión sobre los recursos y los costos asociados está llevando a una reevaluación de cómo se producen y venden los dispositivos móviles. Esto no solo afecta a las empresas, sino que, en última instancia, impacta a los consumidores, que deben prepararse para un futuro en el que la tecnología de vanguardia pueda ser menos accesible.
La situación puede ser el inicio de una nueva etapa donde el valor de la innovación no se mida solo en función de los precios, sino también en la calidad de la experiencia del usuario. Sin embargo, en un mercado donde la competencia se intensifica y los costos se disparan, los consumidores argentinos deben estar atentos a estos cambios y cómo afectarán sus decisiones de compra en un panorama tecnológico que, hasta hace poco, parecía estar al alcance de todos.
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