¡Milei se hunde en Davos mientras la reforma laboral estalla! ¿Qué pasará con tu salario?

En medio de un clima de creciente tensión política y sindical, la **CGT** (Confederación General del Trabajo) se enfrenta a presiones tanto internas como externas respecto a la controversial **reforma laboral** que el gobierno planea presentar en el **Senado**. Este miércoles, el líder de la **UOM** (Unión Obrera Metalúrgica), **Abel Furlán**, convocó a gremios combativos para enviar un mensaje claro a la nueva conducción de la CGT: es urgente activar un "plan de lucha" contra la reforma.
La situación se torna delicada para la CGT, que se encuentra atrapada entre la presión de los gremios que demandan acción inmediata y un gobierno decidido a avanzar con la reforma "sin tocar una coma". La **CGT** ya ha advertido sobre la posibilidad de un paro general si el proyecto no es modificado. **Cristian Jerónimo**, cosecretario general de la organización, subrayó que "no se descarta nada" si no hay cambios en la propuesta gubernamental. "Lo que nosotros planteamos es que lo queremos modificar todo, no algunas cosas", afirmó.
En este marco, **Jorge Sola**, también cosecretario general de la CGT, fue contundente al señalar que "si la reforma laboral llega sin cambios al Congreso, habrá protestas hasta el paro general". Sola también criticó la falta de diálogo con el gobierno, señalando que "no hay invitación real, el picaporte sigue cerrado".
La reunión convocada por Furlán se enmarca en un esfuerzo por coordinar acciones con otros sindicatos combativos, como el de **Aceiteros**, cuyo representante **Yofra** advirtió que un solo día de paro sería "insuficiente". En su lugar, el líder del sindicato planteó la necesidad de que "las centrales entiendan que hay que salir a luchar. No hay otra alternativa", insistió.
En el ámbito social, los movimientos también están tomando cartas en el asunto. La **UTEP** (Unión de Trabajadores de la Economía Popular), junto a **ATE** (Asociación Trabajadores del Estado) y las dos **CTA** (Central de Trabajadores de la Argentina), han decidido marchar al Congreso el día que se trate la reforma en el Senado, con una fecha tentativa para el **11 de febrero**. **Alejandro Gramajo**, secretario general de la UTEP, anticipó que febrero será un mes de "alta tensión política y sindical".
Este tipo de reacciones no son nuevas en el contexto argentino, donde las reformas laborales suelen generar una intensa resistencia por parte de los sindicatos. Con la reforma ya en el horizonte, la presión aumenta sobre la CGT para que tome una postura firme y represente los intereses de los trabajadores. La dinámica entre un gobierno que busca avanzar en su agenda y una oposición sindical decidida a resistir se perfila como un escenario de confrontación que podría derivar en importantes movilizaciones en las próximas semanas.
La urgencia de este asunto radica no solo en las implicaciones laborales que la reforma pudiera tener, sino también en su capacidad de influir en el clima político y social del país. Los sindicatos han jugado un papel fundamental en la historia de Argentina, y su capacidad de movilización puede ser un factor determinante en la respuesta pública ante esta nueva reforma.
Con el telón de fondo de un país que enfrenta desafíos económicos y sociales significativos, el desenlace de este conflicto podría tener repercusiones no solo en el ámbito laboral, sino también en la estabilidad política general de la nación.
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