¡Increíble! La Junta revela secretos explosivos sobre el padrón que te dejarán boquiabierto - ¿Estás listo para lo que viene?

El calendario electoral del Partido Justicialista (PJ) bonaerense avanza, aunque no sin enfrentar desafíos internos significativos. Tras la postergación de un encuentro previsto para el martes, la Junta Electoral del PJ volverá a reunirse este miércoles a las 17 horas, en un formato mixto —presencial en la sede de Matheu 130, Ciudad de Buenos Aires, y virtual—. Esta reunión es crucial para abordar dos puntos clave: la definición del padrón de afiliados y la validación de los avales necesarios para la participación electoral.
Presidida por el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, la Junta había decidido, en su última reunión, que el encuentro se llevaría a cabo 48 horas antes de la publicación del padrón provisorio, prevista para este jueves. Sin embargo, la falta de un padrón definitivo llevó a que la cita se postergara por 24 horas, lo que expone las crecientes tensiones y dificultades internas para cerrar acuerdos en esta etapa decisiva.
El padrón que se publicará oficialmente incluirá todas las afiliaciones registradas hasta el 30 de diciembre de 2025, con una antigüedad mínima de 180 días, conforme a lo que fue acordado y presentado ante la Justicia Electoral. Este padrón funcionará como un termómetro del poder interno dentro del peronismo bonaerense, dado que la revisión y validación de afiliados será fundamental. Hasta el martes 27, habrá margen para realizar modificaciones, lo que podría ser decisivo para los diferentes sectores en pugna.
Condiciones y tensiones en el PJ
El cronograma electoral establece que el 3 de febrero cada sector deberá presentar sus avales, y el 8 de febrero será la fecha límite para la entrega de listas. En este contexto, la posibilidad de alcanzar una lista de unidad se mantiene abierta; sin embargo, si no se logra un acuerdo, el PJ bonaerense se enfrentará a una elección interna programada para el 15 de marzo.
La discusión interna no es solo electoral. La disputa sobre la futura conducción del partido se intensificó tras el “veto” a Máximo Kirchner, impulsado por intendentes cercanos al gobernador Axel Kicillof. Este movimiento ha alterado significativamente las negociaciones y ha fortalecido las divisiones dentro del partido.
Mientras que en el kirchnerismo se mencionan nombres de consenso como Federico Otermín y el propio Nardini, el entorno del gobernador impulsa alternativas como Verónica Magario y Julio Alak. Esta dinámica se ha visto acompañada por la aceleración en la conformación de juntas de avales por parte del kicillofismo, una estrategia que recuerda a los movimientos realizados en las elecciones provinciales anteriores, buscando establecer una presión ante un posible escenario de competencia.
La atmósfera de tensión se ha trasladado a los distritos. En Lanús, por ejemplo, bajo el mando del camporista Julián Álvarez, la militancia del Movimiento Derecho al Futuro ha desplegado un operativo para recolectar avales. Esta acción ha sido interpretada dentro del kirchnerismo más como una provocación que como una necesidad real, mientras que desde el axelismo se sostiene que se trata de una medida preventiva en caso de que las negociaciones no fructifiquen.
La interna también revela una lucha más amplia: la conducción del PJ y el control partidario en los 135 distritos de la provincia. Con la próxima reunión de la Junta Electoral como un hito clave, el peronismo bonaerense se adentra en un periodo decisivo que determinará si logra una síntesis que alivie las tensiones o, por el contrario, si la contienda entre el camporismo y el sector de Kicillof desembocará en una interna abierta. Las decisiones que se tomen en esta etapa serán fundamentales no solo para el futuro inmediato del partido, sino también para su capacidad de consolidarse como una fuerza política unificada en el complejo panorama electoral argentino.
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