¡Escándalo! Un banco vinculado a la corrupción AFA y el rulo financiero de los K: ¿qué secretos oscuros esconden?

El Banco de Servicios y Transacciones (BTS), propiedad del ex preso político de la dictadura, Roberto Domínguez, se encuentra en el centro de varias investigaciones judiciales. Estas indagaciones están relacionadas con las maniobras financieras ocurridas durante el cepo cambiario impuesto por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, así como con transacciones sospechosas en el ámbito de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
En particular, el banco de Domínguez figura como objeto de análisis en la causa que lleva la jueza María Servini y el fiscal Carlos Stornelli, quienes están investigando movimientos financieros que incluyen varias casas de cambio. Además, existen otras tres causas similares a cargo del juez Sebastián Casanello y la fiscal Eugenia Capuchetti, más otra en el fuero penal económico.
En su requerimiento, Stornelli solicitó que se indagaran las operaciones con el dólar oficial en 2023, afectando a casas de cambio como “MAJO FINANZAS”, “PINACAMBIO”, “PUERTO CAMBIO”, “ALVEAR CAMBIO”, “SUPER CAMBIO”, entre otras. Muchas de estas entidades tenían cuentas en el BTS y habrían recibido fondos por un total de 141.596.000.000 pesos, provenientes de 2,765 personas físicas y 647 jurídicas. Se sospecha que al menos una parte de ese dinero podría ser de origen ilícito.
El fiscal Stornelli señaló que dos casas de cambio en particular, “STEMA CAMBIOS SA” y “MEGA LATINA SA”, habrían adquirido 507.448.000 dólares estadounidenses del BTS, siempre bajo las autorizaciones del Banco Central. Según los informes del Central, el BTS se destacó como proveedor de dólares a precio oficial a Mega Latina por un monto de 327 millones de dólares entre el 6 de junio y el 18 de agosto de 2023.
Un aspecto a destacar es la conexión del BTS con la AFA, que no se limita solo a las escuelas de fútbol en el exterior. Un contrato firmado el 8 de septiembre de 2022 entre Domínguez y los altos funcionarios de la AFA, el presidente Chiqui Tapia y el tesorero Pablo Toviggino, ha generado suspicacias. Este acuerdo, titulado “contrato de prestación de servicios de logística”, estaba destinado a ofrecer “servicios logísticos” a la selección nacional durante el Mundial de Qatar. Sin embargo, el total del servicio de 6 millones de dólares debía ser depositado en una cuenta asociada a Javier Faroni, un recaudador de la AFA que, según reportes, ha estado bajo investigación por la transferencia de 42 millones de dólares a empresas fantasma.
Este tipo de contratos ha llevado a algunos a cuestionar si realmente se trataba de un servicio logístico o más bien de un préstamo encubierto. La empresa Alemond, a la que pertenece Domínguez, ha afirmado que cuenta con la documentación necesaria que respalda el contrato, pero también han expresado su preocupación porque “la AFA no nos devolvió el dinero del crédito que le otorgamos”.
El BTS, considerado un banco de “segundo piso”, tiene como clientes a empresas y no a individuos, lo que lo diferencia de los bancos comerciales más grandes. La situación actual del banco, sumada a las conexiones con figuras del fútbol argentino y la cantidad de dinero en juego, pone de relieve las complejidades y las sombras que aún persisten en el sistema financiero del país.
Con un total de investigaciones que apuntan a un posible entramado de corrupción y fiscalización deficiente, los casos que giran en torno al BTS y sus vínculos con la AFA se convierten en un tema urgente de atención pública. La transparencia en las finanzas del deporte y la necesidad de una regulación más estricta nunca han sido tan evidentes, y los resultados de estas investigaciones podrían tener un impacto significativo no solo en el fútbol, sino en la confianza del público en las instituciones financieras del país.
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