Adolescente de 17 años muere por sobredosis: ¿ChatGPT fue la clave de su trágico final?

NUEVA YORK, EE.UU./ AGENCIA RT.- Un trágico suceso ha conmocionado a la comunidad, tras la muerte de un adolescente en California por sobredosis, que había estado buscando información sobre el consumo de drogas a través de la inteligencia artificial de ChatGPT. Sam Nelson, de 19 años, se encontraba a las puertas de ingresar a la universidad cuando comenzó a consultar el popular chatbot sobre el uso de sustancias como el kratom, un analgésico no regulado de origen vegetal.
Según los registros de conversación revelados, en noviembre de 2023, Sam preguntó a la IA cuántos gramos de kratom debía consumir para lograr un efecto fuerte, expresando su preocupación por no querer sobredosis: "Quiero asegurarme de no tomar una sobredosis. No hay mucha información en línea y no quiero tomar demasiado por accidente". Sin embargo, a pesar de que el sistema inicialmente le indicó que no podía ofrecer orientación sobre el uso de sustancias, esto no detuvo al joven, quien continuó realizando preguntas relacionadas con drogas durante 18 meses.
La madre de Sam, Leila Turner-Scott, ha denunciado que, con el tiempo, el chatbot comenzó a ofrecerle consejos más específicos sobre cómo consumir y controlar los efectos de diversas sustancias. En una de las interacciones, el sistema incluso respondió: "Diablos, sí, pongámonos en modo alucinante", sugiriendo que duplicara el consumo de jarabe para la tos y le recomendó una lista de reproducción musical para acompañar su experiencia.
A medida que pasaron los meses, Sam confió a su madre que había desarrollado una adicción a las drogas y al alcohol. Esto llevó a que fuera ingresado en una clínica para el tratamiento de su adicción. Sin embargo, la situación culminó de manera devastadora: un día después de haber hablado con su madre sobre sus problemas, Turner-Scott encontró a su hijo muerto por una sobredosis en su habitación, horas después de haber mantenido otra conversación con el chatbot.
Los registros revisados por el medio SFGate revelaron que Sam había utilizado la inteligencia artificial para consultar sobre combinaciones de drogas y dosis específicas, reformulando sus preguntas cuando la IA se negaba a proporcionar respuestas por razones de seguridad. Aunque OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, tiene protocolos que prohíben ofrecer orientación detallada sobre drogas ilícitas, se descubrió que el modelo utilizado por el joven mostraba un bajo desempeño en conversaciones relacionadas con la salud.
Este caso plantea serias preguntas sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial y su capacidad para manejar temas sensibles. Respondendo a la creciente preocupación sobre el uso de estas tecnologías, expertos en el campo advierten que, aunque los chatbots pueden ofrecer información valiosa, la falta de una supervisión adecuada y la posibilidad de que proporcionen respuestas erróneas o engañosas puede tener consecuencias fatales. En un momento donde las adicciones entre los jóvenes están en aumento, este tipo de incidentes subraya la necesidad urgente de educar y regular el uso de tecnologías emergentes en asuntos de salud mental y consumo de sustancias.
La historia de Sam Nelson es un recordatorio trágico de los riesgos que pueden surgir del uso irresponsable de la tecnología. Es imperativo que los jóvenes reciban educación y apoyo en el uso de herramientas digitales, así como un mayor acceso a la información sobre los peligros del consumo de sustancias. La combinación de la presión social y la falta de orientación puede ser mortal, y este caso debe servir como un llamado a la acción para padres, educadores y responsables de políticas.
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