¡Alerta! Entre Ríos podría perder $81.265 millones y Frigerio guarda un silencio que asusta. ¿Qué pasará?

El senador nacional Adán Bahl y los diputados Guillermo Michel, Blanca Osuna, Marianela Marclay y Gustavo Bordet solicitaron este lunes una audiencia formal al gobernador Rogelio Frigerio para discutir el impacto fiscal que tendría la reforma laboral promovida por el gobierno nacional. Esta iniciativa, que ha generado preocupación entre los legisladores, podría hacer perder a Entre Ríos y sus municipios más de $81.000 millones en 2026.
El pedido realizado por los parlamentarios pone en el centro del debate un tema delicado para la Casa Gris: la adhesión tácita del gobierno provincial a un proyecto que podría diluir recursos críticos para la provincia, mientras el gobernador aboga por un orden y equilibrio fiscal. Según los legisladores, el punto más problemático radica en el artículo 191 del proyecto de “Modernización Laboral”, que propone una reducción de las alícuotas del Impuesto a las Ganancias. Esto, a su vez, implicaría una disminución en la masa coparticipable que reciben provincias y municipios.
Los números oficiales presentados indican que el Presupuesto 2026 estima una recaudación por Ganancias de $48,4 billones, equivalente al 4,48% del PBI. De ese total, el 71% corresponde a sociedades, es decir, $34,3 billones. Sin embargo, la reforma laboral podría reducir esa cifra a $31,7 billones, lo que significaría una disminución de $3,1 billones, equivalente a 0,3 puntos del PBI.
Ante esto, los legisladores resaltaron que esta no es una pérdida abstracta, sino recursos concretos que dejarían de ingresar a las arcas provinciales. Del recorte global mencionado, $1,7 billones afectarían directamente a los distritos subnacionales debido al esquema de Coparticipación Federal.
En el caso de Entre Ríos, el impacto sería especialmente severo: se estima que la provincia podría perder $81.265 millones en un año, lo que se traduce en $6.772 millones mensuales que dejarían de llegar a las arcas provinciales y municipales. Esto supone un golpe directo a los presupuestos locales, que ya operan con recursos limitados. A pesar de esta alarmante situación, el Gobierno provincial ha optado por no confrontar con la Nación ni alzar la voz en defensa de los intereses de Entre Ríos.
En la nota elevada a Frigerio, los referentes del peronismo fueron claros:
“Entendiendo el grave impacto que esta reforma generaría en los recursos de nuestra provincia y municipios, solicitamos una reunión de carácter político a efectos de evaluar su posición en este tema y analizar alternativas para no afectar el presupuesto de Entre Ríos”
.
Por el momento, la responsabilidad recae en el gobernador Rogelio Frigerio, quien deberá decidir entre defender los intereses fiscales de la provincia o continuar apoyando en silencio una reforma que promete modernización, pero que dejaría a Entre Ríos con una caja más flaca.
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