¡Alerta! ¿Qué medicamentos podrían desaparecer en Argentina? El nuevo plan del Ministerio de Salud que te sorprenderá.

En un esfuerzo por abordar los persistentes problemas de desabastecimiento de medicamentos y dispositivos médicos en Colombia, el Ministerio de Salud ha anunciado la creación de un nuevo sistema nacional denominado Sistema de Información para la Centralización de Alertas de Abastecimiento de Tecnologías en Salud (Siscaats). Esta iniciativa busca fortalecer la seguridad sanitaria y garantizar el acceso oportuno a tecnologías en salud, respondiendo a las dificultades recurrentes que ha enfrentado el país debido a interrupciones en la cadena de suministro y problemas logísticos.
Actualmente en fase de comentarios, el Siscaats será una plataforma interoperable diseñada para transformar la manera en que se identifican, reportan y gestionan los riesgos de desabastecimiento. Entre sus objetivos principales, se encuentra la centralización y análisis de información crítica sobre la disponibilidad de medicamentos, dispositivos médicos, biológicos, gases medicinales y radiofármacos. Esto permitirá anticipar riesgos y activar acciones preventivas para evitar futuros desabastecimientos.
El funcionamiento de este sistema se estructurará a través de tres módulos principales de reporte. El primer módulo se centrará en la disponibilidad de productos, exigiendo información sobre unidades disponibles para la venta inmediata, unidades proyectadas para los próximos seis meses y unidades distribuidas a nivel nacional. Este reporte se realizará de manera semanal para la disponibilidad inmediata y bajo solicitud del Ministerio para las demás categorías.
Las Entidades Promotoras de Salud (EPS), Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) y gestores farmacéuticos tendrán la obligación de presentar estos reportes durante los primeros diez días de cada mes. Los fabricantes e importadores, por su parte, podrán hacerlo en cualquier momento si la situación lo requiere. Además, se incluirá un informe trimestral sobre deudas o riesgos financieros que puedan impactar la entrega de tecnologías en salud.
La implementación del Siscaats se llevará a cabo en etapas. Las EPS, IPS y gestores farmacéuticos tendrán un plazo de dos meses para adaptarse, mientras que fabricantes, importadores y mayoristas dispondrán de seis meses para cumplir con los nuevos requerimientos. El objetivo es que el reporte de dispositivos médicos esté completamente integrado en un año, una vez se haya finalizado la tabla estandarizada necesaria para garantizar la interoperabilidad de la información.
Además de centralizar la información, el nuevo sistema también incorporará herramientas de inspección y vigilancia. El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) utilizará los datos recabados para priorizar trámites de registro sanitario y adoptar medidas de seguridad en casos de desabastecimiento. La Superintendencia Nacional de Salud tendrá la capacidad de verificar el flujo de tecnologías y confrontar los reportes de cartera para proteger los derechos de los pacientes, mientras que la Superintendencia de Industria y Comercio intervendrá si se detectan conductas que puedan afectar la libre competencia o los derechos del consumidor.
El marco normativo advierte que la omisión en el envío de información, la entrega incompleta o de baja calidad, o el incumplimiento de los plazos establecidos, constituirá una violación al Sistema General de Seguridad Social en Salud. Esta disposición busca asegurar la calidad y puntualidad de los reportes, elementos cruciales para la efectividad del Siscaats.
En medio de la preocupación por el desabastecimiento de medicamentos en diversas regiones del país, con el Invima confirmando que 35 medicamentos están actualmente desabastecidos, la comunidad espera que esta nueva herramienta brinde soluciones efectivas y un control más riguroso sobre la cadena de suministro. Mientras se completa la transición al nuevo sistema, los titulares de registro sanitario deben continuar reportando la disponibilidad de tecnologías directamente al Invima, que compartirá esta información con el Ministerio de Salud cuando sea necesario.
Las entidades responsables que no cumplan con las obligaciones establecidas en el Siscaats enfrentarán sanciones por parte de las autoridades competentes, dependiendo de su rol y la gravedad de la infracción. A medida que avanza esta iniciativa, la expectativa es que el nuevo sistema contribuya significativamente a mitigar los problemas de desabastecimiento que han afectado a la población colombiana.
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