Ángel de Brito ARREMETE contra Fernanda Iglesias: la VERDAD detrás de su salida de LAM que NADIE esperaba. ¡No lo podrás creer!

Ángel de Brito ha reavivado un conflicto que parecía cerrado en el mundo del espectáculo argentino. El conductor decidió responder públicamente a los comentarios que Fernanda Iglesias lanzó días atrás sobre su programa "LAM" y sobre la panelista Yanina Latorre. Estas declaraciones han reencendido viejas tensiones entre los actuales y exintegrantes del ciclo.

De Brito no esquivó la controversia y, al aire, rememoró episodios complicados que supuestamente vivió mientras compartía pantalla con Iglesias. El periodista afirmó que su ex panelista llegó a presentarse en estado de ebriedad en más de una ocasión. “Acá Fernanda maltrató a medio mundo. Y vino acá a sentarse un montón de veces borracha”, expresó, subrayando la gravedad de sus acusaciones. Sus palabras, lanzadas en pleno programa, causaron un gran revuelo en las redes sociales.

Según el relato de De Brito, el equipo completo fue testigo de estas situaciones. “Hubo un día que no podía hablar. Le dijimos: ‘no hables’. Estaba doblada... tirada”, añadió, describiendo una escena que dejó a los demás panelistas atónitos. Esta dura respuesta de De Brito llegó a raíz de los cuestionamientos de Iglesias sobre la dinámica interna de "LAM" y su crítica a Latorre. Iglesias había sugerido que existían manejos poco transparentes dentro del programa.

El cruce verbal se intensificó cuando Yanina Latorre salió al aire para contestar. Recordó que durante su tiempo en el programa, Iglesias enfrentó conflictos judiciales, y cuestionó sus intenciones al criticar el formato. “No sé a dónde quiere llegar. Ahí te das cuenta por qué al programa no lo ve nadie, por qué le sacaron media hora”, comentó Latorre, desmintiendo que la salida de Iglesias estuviera relacionada con ella. “Cuando se fue de acá no se fue por mí. Se fue porque le pagaban poco”, sentenció, asegurando que se marchó enojada con la productora Mandarina.

Este intercambio de acusaciones y recordatorios de viejas rencillas no solo ha capturado la atención del público, sino que también pone de manifiesto las tensiones que pueden existir detrás de la pantalla en el mundo del espectáculo. La controversia no solo afecta a los protagonistas, sino también a la audiencia, que sigue de cerca estas disputas, muchas veces más intrigantes que el contenido del propio programa.

Las palabras de De Brito y Latorre han revivido un debate sobre la profesionalidad en los medios y el impacto que las dinámicas internas pueden tener en la percepción pública de los programas de televisión. En un entorno donde la audiencia cada vez demanda más autenticidad y transparencia, estas disputas parecen reflejar una lucha por el control narrativo dentro del medio. Así, la historia de "LAM" se transforma en un espejo de las complejidades que enfrenta el periodismo de espectáculos en Argentina.

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