Bullrich protagonizó un escándalo en el Senado: ¿cómo afectará esto tu empleo? ¡No te lo pierdas!

En un clima de alta tensión y con intercambios airados, el Senado argentino inició el tratamiento del proyecto de reforma laboral impulsado por la exministra Patricia Bullrich. El debate, que busca aprobar la reforma antes de fin de año, ha despertado un fuerte rechazo por parte de varios bloques, especialmente del peronismo, que denuncia irregularidades en el proceso. El senador José Mayans, representante de Formosa, fue uno de los más críticos, señalando que el procedimiento utilizado para la conformación de las comisiones viola tanto el reglamento como la Constitución Nacional.
Durante la sesión, Mayans no dudó en expresar su indignación: “Hacen lo que se les canta las pelotas”, aseguró, refiriéndose al manejo legislativo del proyecto. El senador también anunció su intención de llevar el caso ante la Justicia, argumentando que “nace torcido de entrada” y advirtiendo que si el tratamiento de una ley tan crucial se inicia de esta manera, será inevitable que termine en el Poder Judicial.
Un procedimiento "totalmente ilegal"
Según Mayans, el tratamiento de esta ley, que cambiaría la estructura laboral de la Argentina, carece de legitimidad desde su origen. “Si así inician el tratamiento de una ley que cambia la estructura laboral de la República Argentina, bueno, va derecho al Poder Judicial esto, porque nace en forma torcida totalmente”, insistió. El senador también mencionó que la falta de consenso es alarmante, y criticó que no se haya convocado a una reunión de emergencia para discutir la conformación de las comisiones, lo que podría haber evitado la actual crisis.
Por su parte, el bloque peronista, representado por Martín Soria, respaldó la postura de impugnación. “Desde nuestro bloque no vamos a convalidar esta vulneración totalmente compulsiva y arbitraria del reglamento y de la Constitución que hoy están haciendo”, afirmó Soria, dejando claro que no participarán en un proceso que consideran ilegal.
Mientras tanto, Bullrich, en su rol de presidenta de la comisión, no defendió su procedimiento y apuró la continuidad del debate. Sin entrar en la discusión sobre la legalidad del proceso, insistió en proceder con la elección de las autoridades y la puesta en marcha de la comisión. La actitud de Bullrich ha generado aún más descontento entre sus opositores, quienes consideran que la reforma "avasalla todos los derechos" de los trabajadores.
El hecho de que el peronismo haya decidido no participar en estas reuniones y judicializar el proceso resalta la seriedad de la situación. Mayans, en declaraciones a la prensa, expresó que el proyecto tiene “vicios de inconstitucionalidad porque viola el 14 bis”, un artículo que protege los derechos laborales en Argentina. Su advertencia sugiere que, de continuar en este camino, el gobierno podría enfrentar una dura batalla legal.
En este contexto, es importante destacar la relevancia de esta reforma laboral para el futuro del trabajo en Argentina. Con la participación de más de 40 sindicatos de transporte que se suman a la marcha contra la reforma, la oposición se ha consolidado como una fuerza considerable. El clima político se calienta no solo en el Senado, sino también en la calle, donde la protesta social podría intensificarse si se avanza con una legislación que muchos consideran regresiva.
La situación en el Senado es un reflejo de una crisis más profunda en la política argentina, donde la falta de acuerdo y diálogo puede llevar a consecuencias graves para el futuro del trabajo y los derechos de los trabajadores. La pregunta que muchos se hacen es hasta dónde está dispuesta a llegar la exministra Bullrich para conseguir la aprobación de una reforma que, según sus críticos, carece de legitimidad y respeto por las instituciones.
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