¿Cristina traicionada? El inesperado giro del kicillofismo que podría cambiarlo todo en San José y dejarla afuera. ¡Entérate ya!

El Partido Justicialista bonaerense en la encrucijada electoral
Máximo Kirchner convocó a una reunión del Partido Justicialista bonaerense para el viernes 19 en Malvinas Argentinas, donde se decidirá la fecha de las elecciones internas. A lo largo de su historia, las internas del partido se han resuelto sin necesidad de acudir a las urnas. Sin embargo, este año, varios dirigentes reclaman una contienda electoral para definir las autoridades del partido, lo que marca un cambio en la dinámica habitual.
En este contexto, el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha expresado su intención de mantenerse al margen de esta disputa electoral. Desde su entorno afirmaron que “al PJ bonaerense que lo peleen los intendentes. Los vamos a acompañar, pero es una pelea de ellos.” Esta postura refleja la estrategia del mandatario de evitar quedar atrapado en una lucha que considera más riesgosa que beneficiosa, dado su interés en abrirse a nuevos espacios políticos.
A pesar de la distancia que Kicillof pretende mantener, hay figuras dentro del partido que buscan consolidar su liderazgo. Una de ellas es Verónica Magario, la vicegobernadora, quien ha manifestado su aspiración de suceder a Máximo Kirchner en la presidencia del PJ. Magario también ha anunciado sus intenciones de volver a la intendencia de La Matanza en 2027, un objetivo que podría estar ligado a su deseo de conducir el partido, clave para el kirchnerismo.
Desde el Gobierno provincial, se sostiene que el control del partido es importante, aunque no determinante para el objetivo político de Kicillof. Según una fuente cercana al Gobernador, “nuestro camino se tiene que separar cada vez más de Cristina Fernández, para poder construir algo distinto. Si nos encerramos en esa pelea por el partido volvemos a enchastrarnos en el mismo barro. Necesitamos dejar de pelear con los fantasmas.” Esta afirmación subraya la intención de Kicillof de emanciparse progresivamente de las figuras más tradicionales del kirchnerismo.
Este distanciamiento también se refleja en las conversaciones internas. Cuando un ministro fue consultado sobre cómo proceder con Cristina, la respuesta fue contundente: “La dejamos en San José y que la dejen subir a tomar sol a la terraza.” Esta respuesta, cargada de ironía, revela la tensión existente entre el actual Gobierno y la figura de la expresidenta, subrayando la separación de caminos que han comenzado a tomar.
Con el tiempo, el kicillofismo ha ido forjando su identidad política. “El kicillofismo arrancó su camino hace dos años y cada vez se separan más nuestros caminos. A nosotros ya no nos detiene nada y no preguntamos más ni pedimos más permiso,” afirmaron desde el Ejecutivo, indicando un movimiento hacia una mayor independencia y autonomía política.
La situación actual del Partido Justicialista bonaerense muestra un escenario de tensiones y aspiraciones. Mientras algunos actores buscan reformar la estructura interna a través de un proceso eleccionario, otros prefieren mantener el status quo, lo que podría generar un caldo de cultivo para futuras divisiones dentro de la fuerza. En un año electoral, las decisiones que se tomen en esta reunión del 19 de noviembre podrían tener un impacto significativo no solo en el PJ, sino también en el panorama político de la provincia y del país.
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