Cuidadores de OSER exigen pago: ¿te imaginas vivir con deudas de hasta $50,000? ¡Entérate ya!

Cuidadores domiciliarios que trabajan a través de la obra social Entre Ríos (OSER) se encuentran en una situación complicada, ya que reclaman el pago de salarios adeudados que en algunos casos se extienden durante meses. La problemática fue expuesta públicamente por Andrés Tarabini, un cuidador domiciliario y futuro médico, en el programa Puro Cuento por Radio Plaza. Aseguró que, a pesar de cumplir con su labor, no han recibido la compensación económica que les corresponde.
Tarabini comenzó a trabajar con OSER en febrero de 2025 y desde entonces ha acumulado una deuda de 50 mil pesos que aún no le han pagado. “Ya estamos en febrero del 26 casi”, destacó, reflejando la frustración que siente al ver cómo una situación que debería ser temporal se ha convertido en un problema crónico para él y sus colegas.
El cuidador domiciliario explicó que, para poder trabajar, deben cumplir con varios requisitos administrativos, incluso cuando los pagos no se efectúan. “Te piden que tengas el monotributo al día, que tengas ATER y facturas pagas, que no te pagan”, comentó, resaltando la carga adicional que esto implica. Como resultado, muchos cuidadores se ven obligados a buscar otros empleos para poder subsistir. “Salí como loco a buscar cualquier otro trabajo, trabajar 16 horas mínimo para poder más o menos solventar los gastos”, expresó Tarabini.
La situación económica no solo afecta sus ingresos, sino también su formación profesional. Tarabini, que está estudiando Medicina en la Universidad Nacional de Rosario, está a punto de iniciar su Práctica Final Obligatoria. Sin embargo, mencionó que “no lo puedo hacer, y podría haber empezado a fines del año pasado, pero por cuestiones económicas que no me pagan”, explicó, evidenciando el impacto que las deudas tienen en su futuro profesional.
El cuidador también subrayó la precariedad laboral del sector. “Nosotros nunca tenemos fecha de pago”, señaló, indicando que los ingresos reales, tras descontar impuestos y gastos, se sitúan alrededor de 300 mil pesos mensuales. Con una canasta básica que ronda los un millón trescientos pesos, la situación se torna insostenible. “Nosotros de bolsillo tendríamos trescientos mil pesos, y no nos pagan”, cuestionó, enfatizando la desconexión entre los ingresos y el costo de vida.
Ante sus reclamos, desde la obra social solo reciben respuestas evasivas. “Que hay que esperar, que la fecha ya está, que ya está depositado, y toda la bicicleteada”, describió. Tarabini aclaró que su reclamo no busca una confrontación política, sino simplemente cobrar por el trabajo efectivamente realizado. “Estamos reclamando lo que trabajamos”, concluyó, reflejando la desesperación de muchos trabajadores en su misma situación.
Este caso no solo pone en evidencia la crisis económica que enfrentan los cuidadores domiciliarios en Argentina, sino que también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de un sistema que debería garantizar la remuneración justa por el trabajo realizado. La falta de pagos y la precarización laboral en este sector son temas que requieren atención urgente, no solo por el bienestar de los cuidadores, sino también por el impacto que esto tiene en la calidad del servicio que pueden ofrecer a quienes más lo necesitan.
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