¡Descubre cómo una estafa de $10 millones en criptomonedas desde Malasia arrasó en Argentina! ¿Estás en riesgo?

El Juzgado de Garantías N° 1 del Departamento Judicial de San Nicolás ha emitido una orden de detención internacional para Deliang Chong y Pang Siew Li, dos ciudadanos de Malasia acusados de liderar una compleja red de estafas que ha impactado a inversores argentinos. Las fiscales bonaerenses han solicitado la difusión de alertas a través de Interpol, ya que ambos individuos han abandonado el país.
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La metodología de una estafa con criptomonedas, desde Malasia a la Argentina
Chong, de 30 años, y Pang Siew Li son los principales responsables de la plataforma virtual Rainbowex, un esquema de defraudación que ha logrado captar grandes sumas de dinero de inversores en Argentina prometiendo ganancias ficticias en criptoactivos. La metodología empleada por estos malayos fue simple pero efectiva: crearon una plataforma digital que mostraba transacciones falsas de compra y venta de criptomonedas. Los inversores depositaban pesos argentinos, dólares estadounidenses o activos digitales, creyendo que estaban participando en operaciones reales. Sin embargo, el dinero era transferido a cuentas controladas por la red criminal y nunca retornaba a los inversores.
La investigación judicial ha evidenciado que Rainbowex no era un proyecto improvisado. La infraestructura técnica estaba alojada en servidores de Alibaba Cloud configurados específicamente para la región de Singapur, mientras que los servicios de correo electrónico provenían de proveedores vinculados a empresas de China. Esta evidencia apunta a una operación profesional con raíces técnicas profundas en Asia.
Un evento en Buenos Aires y vínculos en varias partes del mundo
Para consolidar la credibilidad de la plataforma, Chong y Pang coordinaron un evento promocional el 21 de septiembre de 2024 en el hotel Emperador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La reserva fue solicitada a través de su empresa vinculada, ALPHA BASH PLT, con sede en Kuala Lumpur. En este evento, se contrató a los actores polacos Filip Walcerz y Maurycy Beniamin Lyczko, con el objetivo de generar un componente de confianza adicional entre los potenciales inversores. Los pagos se realizaron mediante transferencias bancarias desde cuentas malayas y efectivo entregado en el hotel.
Este caso destaca la dimensión transnacional de la operación, según lo determinado por las fiscales Viviani y Marcantonio, con la colaboración de Julio Pérez Carretto, de la Unidad de Ciberdelitos. Cuando las autoridades judiciales comenzaron a investigar los fondos congelados en la plataforma de criptomonedas Tether, recibieron contactos de abogados chinos interesados en desbloquear los activos digitales. Una letrada identificada como Jun Sun, del bufete Shanghai Landing Law Firm, se comunicó directamente con la Procuración General de Buenos Aires para consultar sobre el congelamiento de los criptoactivos, sugiriendo que la red criminal tiene un soporte legal internacional.
Paralelamente, las direcciones de correo electrónico utilizadas para intentar acceder a los fondos bloqueados mostraron un patrón geográfico claro: fueron creadas desde direcciones IP de Hong Kong y utilizadas desde Laos. Una de ellas, [email protected], fue generada específicamente el 18 de junio de 2024, apenas tres meses antes del evento en el hotel Emperador.
La compleja trama de la estafa y la continuidad de la causa judicial
En el transcurso de la investigación, se identificó a un personaje conocido como "La China Ali", descrito como una persona de rasgos orientales que enviaba alertas a los inversores en San Pedro para que compraran y vendieran criptomonedas en horarios específicos. Aunque esta intermediaria no ha sido identificada formalmente, su rol sugiere una estructura de operadores locales coordinados desde el exterior.
De acuerdo con los registros oficiales, Chong y Pang ingresaron a Argentina en el mismo período en que se llevó a cabo el evento en el hotel Emperador. Posteriormente, ambos partieron en un avión con destino a Turquía, desde donde probablemente continuaron hacia Asia. Uno de los mayores desafíos para la justicia es que la totalidad de los criptoactivos bloqueados en Tether no han podido ser incautados formalmente, lo que requeriría la cooperación de quienes controlan las claves de acceso a las billeteras digitales, es decir, los propios investigados o sus cómplices.
Este caso revela una modalidad criminal sofisticada: operadores de origen asiático que utilizan Argentina como un mercado de captación de fondos, coordinados desde nodos técnicos en China, con soporte legal internacional y movimientos logísticos que les permiten operar en múltiples jurisdicciones simultáneamente. La operación Rainbowex no fue un acto aislado, sino parte de una estructura profesionalizada que, probablemente, replica el mismo esquema en otros países de la región.
Con la orden de Interpol activada y solicitudes de extradición iniciadas, las autoridades argentinas buscan ubicar a Chong y Pang en territorio asiático. Una vez que sean detenidos, se iniciarán los trámites para su extradición a Argentina.
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