¡Descubren una variante genética que podría aumentar el riesgo de COVID-19 grave en más del 60%! ¿Estás en peligro?

Un nuevo estudio dirigido por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha identificado una variante genética frecuente que podría aumentar el riesgo de desarrollar COVID-19 grave. Esta investigación, publicada en la revista iScience, revela cómo una variante del gen OAS1 altera la respuesta celular a la infección por SARS-CoV-2, el virus responsable de la pandemia.
La COVID-19 ha dejado interrogantes sobre por qué algunos individuos, sin patologías previas y aparentemente sanos, sufrieron cuadros graves. Este trabajo se centra en la variante conocida como rs10774671, que se hereda y afecta la capacidad del organismo para detectar el virus y activar la defensa antiviral inicial. Se ha analizado a 342 pacientes de entre 18 y 65 años, combinando información genética con experimentos en células y modelos animales para comprender la dinámica de esta variante.
El gen OAS1 produce una proteína que identifica señales del virus y activa otra proteína, llamada RNasa L, que destruye el material genético del coronavirus. Sin embargo, la variante identificada reduce la eficacia de esta respuesta defensiva. Aquellos que heredan dos copias de esta variante producen una forma menos efectiva de la proteína OAS1, lo que incrementa el riesgo de desarrollar COVID-19 grave.
Es importante aclarar que, aunque esta variante puede aumentar la probabilidad de una evolución severa de la enfermedad, no es la única causa. Factores como la edad, el sexo y la etnia también juegan un papel crucial en la respuesta del organismo al virus. El investigador Jordi Pérez-Tur señala: “Nuestro trabajo sugiere que esto se debe probablemente a que la proteína OAS1 codificada por este polimorfismo inhibe de forma menos eficiente la replicación del virus SARS-CoV-2”.
La investigación destaca que tener esta variante no significa necesariamente que se desarrollará COVID-19 grave, sino que la respuesta antiviral inicial podría ser menos eficiente. En este sentido, la comprensión de estas variantes es vital para identificar factores de vulnerabilidad y orientar futuras estrategias de diagnóstico y prevención.
El equipo también analizó muestras genéticas de pacientes, identificando tanto variantes comunes como ultrarraras en los genes OAS1, OAS2 y OAS3. Los resultados en modelos animales revelaron que aquellos con deficiencia en el gen OAS3 mostraban un aumento en los niveles de citoquinas, que son moléculas implicadas en la respuesta inflamatoria. Estas citoquinas, en exceso, pueden contribuir a una inflamación descontrolada, lo que resulta perjudicial para el paciente.
Aunque las variantes de OAS3 no parecen modificar significativamente el riesgo de desarrollar COVID-19 grave, sí influyen en cómo el cuerpo regula la inflamación durante la infección. Esto resalta la complejidad de la respuesta inmune y la necesidad de un enfoque integral para comprender la evolución clínica de la enfermedad.
La variante rs10774671, presente en aproximadamente una de cada cinco personas, tiene un origen evolutivo antiguo, “de origen neandertal”, según los investigadores. Esta información añade un interés científico adicional, aunque no implica vulnerabilidad extrema para quienes la portan, sino que muestra cómo la historia genética de la humanidad puede influir en la respuesta actual a virus.
En resumen, aunque el gen OAS1 y su variante frecuente pueden ser factores a considerar, no son determinantes absolutos en la gravedad de la COVID-19. La investigación continúa siendo crucial para mejorar nuestra comprensión de las infecciones virales y desarrollar mejores tratamientos y estrategias de prevención en futuras pandemias.
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