¡Escándalo en la pantalla! Las CRÍTICAS desatan una tormenta contra Suar y Siciliani: ¿Quién se atreve a defenderlos?

El regreso de Araceli González a la pantalla de El Trece ha generado un gran revuelo, marcando su retorno después de una década. La actriz participó en el programa de entrevistas Otro día perdido, conducido por Mario Pergolini, donde no escatimó en críticas hacia Adrián Suar y Griselda Siciliani, lo que reavivó tensiones que parecían haber sido dejadas atrás.

González, quien regresó al canal donde construyó gran parte de su carrera, expresó sentirse como en casa: “Para mí, Canal 13 es... Canal 13. Cuando yo elijo volver, es mi casa, mi familia. Me encontré con toda la gente con la que trabajaba en esa época”, comentó. Este regreso no solo es significativo desde el punto de vista profesional, sino también emocional, ya que representa una vuelta a sus raíces en la televisión argentina.

La relación de Araceli con Suar, quien es su expareja y padre de su hijo Tomas Kirzner, terminó de manera conflictiva. González no dudó en abordar este tema y reveló: “Hablé con Suar y le dije todo lo que le tenía que decir. Con todo el mundo, divino; pero conmigo, no. Él dijo que no éramos familia. ¿Qué te sorprende? Para mí está todo bien, tuve un hijo hermoso”, afirmando así su perspectiva sobre la complejidad de su vínculo personal y profesional.

Además, dejó una frase que muchos interpretaron como un mensaje directo: “Si vos ves que Adrián se va del canal y yo vuelvo... entonces había un tema, y te lo está respondiendo la vida”. Esta declaración sugiere que la dinámica entre ambos no está completamente resuelta y que su retorno podría estar ligado a conflictos aún latentes en el ambiente laboral.

En cuanto a su relación con Griselda Siciliani, marcada por años de rumores y cruces, González optó por restarle importancia. Recordemos que Siciliani ha sido acusada de “roba maridos” en el pasado y, a pesar de las tensiones, Araceli dijo: “Con Griselda no tengo relación, no la conozco. No tengo problema con nada. Yo lo único que quiero es tener lo que tengo: dos hijos hermosos que hacen su propio trabajo, su huella”. Esta respuesta parece indicar que González prefiere mantener su enfoque en su familia y su carrera, dejando atrás las disputas personales.

Su regreso a la televisión no solo es un momento de revuelo mediático, sino que también plantea una reflexión sobre las relaciones en el mundo del espectáculo argentino. Las tensiones entre figuras prominentes como Araceli González, Adrián Suar y Griselda Siciliani subrayan las complejidades de la vida pública y privada en un sector donde las relaciones suelen ser muy visibles y, a menudo, problemáticas. A medida que González vuelve a ocupar un lugar en la pantalla, la atención del público se centra no solo en su carrera, sino también en las historias no contadas que continúan resonando en su vida personal.

Así, el regreso de Araceli González a El Trece no es solo un retorno a la actuación, sino también una reentrada en un escenario donde antiguas rencillas están aún presentes, recordándonos que el mundo del espectáculo argentino es un espacio donde las historias personales están intrínsecamente entrelazadas con las profesionales.

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