¡Escándalo! Lo que Macri y Caputo planearon en secreto podría cambiarlo todo: ¿Te lo vas a perder?

En el tumultuoso escenario político argentino, la reciente tregua entre Karina Milei y Santiago Caputo ha captado la atención del círculo rojo. Este acuerdo, considerado por muchos como temporal y precario, se produce en un contexto donde ambos actores luchan por espacios de poder en la administración del nuevo gobierno.

La invitación para cesar hostilidades provino directamente de Javier Milei, el hermano de Karina. Este armisticio se ha visto reforzado por el escándalo reciente relacionado con la Secretaría de Inteligencia (SIDE), donde las acciones de los jefes de Inteligencia han sido comparadas con personajes ficticios como Tiburón, Delfín y Mojarrita. Karina, al contener su ambición de poder, permitió que su hermano mantuviera el control sobre la SIDE, evitando avanzar en su influencia sobre el organismo.

La situación se ha tornado especialmente crítica debido a la presión política que enfrentan en el Parlamento. Juntos, Karina y Caputo buscan consolidarse frente a un desafío inminente: la necesidad de atraer a un “ejército de los Borocotó”, grupos de radicales, PRO y hasta peronistas que buscan obtener cargos y favores oficiales. Esto resulta fundamental para mantener la estabilidad del nuevo gobierno en un contexto de tensiones internas.

Hasta la noche del miércoles, El Pibe, como se le conoce a Javier Milei, estaba negociando con su archienemigo Martín Menem en la CGT, enfrentándose a figuras como Federico Sturzenegger y Patricia Bullrich, quienes se oponen a flexibilizar la reforma laboral. Sin embargo, el armisticio entre Karina y El Pibe es frágil; se sabe que Karina continúa tramando acciones en contra de su hermano, mientras que Caputo intenta contrarrestar su influencia.

Una de las principales áreas de conflicto es la negociación para reestructurar la Corte Suprema. Karina anhela monopolizar esta negociación y desplazar a su hermano, sugiriendo incluso una ampliación de la Corte a siete miembros para satisfacer a Cristina Fernández y los gobernadores. Este movimiento podría tener un impacto significativo en el equilibrio de poder dentro del gobierno y la relación con el kirchnerismo.

La Necesidad de Dólares

Por otro lado, el entorno económico también presenta desafíos considerables. En una reunión secreta en el Newman Club, Mauricio Macri y Toto Caputo discutieron la situación fiscal actual. Macri fue muy crítico del armado político de Milei y su hermana, argumentando que la falta de profesionalismo en la Casa Rosada podría perjudicar la economía. En particular, expresó su preocupación por las promesas excesivas que Colo Santilli realiza a los gobernadores.

Caputo, consciente de la situación fiscal, enfrenta la posibilidad de tener que solicitar dos waivers al FMI, debido a que las reservas son más débiles de lo previsto. Aunque se espera que el FMI apruebe los perdones, una decisión de Donald Trump, esto podría enviar una mala señal a Wall Street.

La presión por cumplir con las metas fiscales ha desencadenado un enfrentamiento silencioso con grandes holdings inversores. El ARCA reclama a un grupo de 20 firmas la suma de USD 3.000 millones, argumentando la necesidad de que las empresas paguen impuestos a las ganancias ficticios. Este reclamo ha provocado un rechazo contundente por parte de compañías petroleras, energéticas y bancos, que amenazan con llevar el asunto a la Justicia.

El clima se complica aún más con la DGI, bajo la dirección de Andrés Vázquez, que ha amenazado con acciones penales contra las empresas, como en el caso de Petroquímica Comodoro Rivadavia. En este contexto, YPF ha decidido alinearse con el ARCA, admitiendo una significativa deuda, lo que refleja las tensiones que enfrenta la economía argentina.

Caputo, por su parte, ha vuelto a colocar deuda doméstica, pero a tasas superiores a las que ofrecieron otros gobernantes locales. A pesar de las estrategias del gobierno, la economía está mostrando signos de debilidad, con una inflación que ha tocado el 2,5% y una tendencia al alza desde mayo. Esto demuestra que la receta monetaria de Milei, que prometía controlar la inflación, no está funcionando como se esperaba.

El futuro de la política y la economía argentina parece incierto, con Karina y Santiago navegando entre tensiones internas y desafíos externos. La capacidad de Milei para consolidar su gobierno y la estabilidad económica del país dependerán de cómo manejen estas complejas dinámicas en las próximas semanas.

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