¿Estás preparado? Este lunes, las reservas locales podrían colapsar y arrastrar a Argentina al abismo financiero. ¡Descubre lo que viene!

La acumulación de reservas se ha convertido en la principal preocupación para las consultoras en la Argentina, en un contexto donde la inflación alcanzó un 2,5% en noviembre. Esto representa un desafío considerable, ya que la compra de dólares implica la inyección de más pesos en el mercado, lo que puede agravar la situación inflacionaria.
El Gobierno había anticipado que, para esta altura del año, la inflación sería más baja. Sin embargo, ahora teme que la liberación de pesos genere un impacto negativo en los precios. A pesar de estas preocupaciones, las perspectivas para obtener dólares son esperanzadoras, ya que en los próximos días se anunciará que el Gobierno ha conseguido los fondos necesarios para cumplir con los vencimientos de enero.
Los informes económicos están atentos a lo que se viene. Según EconViews, bajo la dirección de Miguel Kiguel, la inflación presenta una “luz amarilla”. Aunque el aumento no es alarmante por el momento, se observa una tendencia al alza en los últimos seis meses. La inflación núcleo, que refleja la dinámica estructural, ha subido a un 2,6%, el nivel más alto desde abril, y la variación interanual comenzó a acelerarse por primera vez durante la gestión de Javier Milei. Este aumento en los precios se atribuye en gran parte a los ajustes en el tipo de cambio, que inicialmente se había mantenido por debajo de la inflación.
Según EconViews, “todo indica que el principal instrumento del programa sigue siendo el tipo de cambio, a través del techo de la banda cambiaria, que se ajusta a un 1% mensual”. Sin embargo, la credibilidad de esta banda es frágil. En un momento en que el Banco Central necesita comprar reservas, su capacidad para enfrentar una eventual corrida se ve reducida. Esto se complica aún más si el Tesoro de Estados Unidos no está dispuesto a seguir comprando pesos mediante el swap de monedas, y si el FMI presiona para que el Central adquiera dólares en el mercado.
Por su parte, la consultora FMyA, dirigida por Fernando Marull, señala que el mercado local se ha mantenido relativamente estable a pesar de un contexto global positivo. El valor del dólar se ha mantenido en torno a $1.440, y la demanda privada sigue siendo limitada. El Tesoro ha acelerado la recompra de dólares, adquiriendo USD 360 millones esta semana. A pesar de que las tasas de interés han bajado al 25% anual, más alineadas con la inflación esperada para diciembre (2,1%), se prevé que el dólar continúe estable en las próximas semanas.
En cuanto a la deuda, el pago de bonos por USD 4.200 millones está programado para el 9 de enero. El Gobierno enfrenta un déficit de USD 3.300 millones si desea evitar utilizar reservas netas, que son casi inexistentes. Es probable que en las próximas semanas se anuncie un REPO o un nuevo bono offshore, como el BONTE 2030. Sin embargo, los datos de actividad económica de noviembre fueron negativos, sugiriendo que la menor incertidumbre política no ha llevado a un aumento en el consumo o la inversión.
Por otro lado, F2, bajo la dirección de Andrés Reschini, ha observado que la Argentina ha dejado atrás una semana de licitaciones de deuda en dólares con sensaciones mixtas. Por un lado, se ve positivamente la apertura de un nuevo canal de financiamiento en moneda extranjera, pero por otro lado, existe una percepción de que se ha alcanzado un límite que dificultará futuras colocaciones sin nuevos impulsores.
El informe de Econométrica destaca que el Gobierno ha logrado sumar USD 700 millones gracias a la privatización de cuatro represas hidroeléctricas en los ríos Limay y Neuquén, y que el Tesoro sigue comprando dólares en el mercado cambiario. Aunque aún falta cubrir la mitad del vencimiento de enero, el mercado confía en la capacidad de pago del Gobierno, que cuenta con USD 15.000 millones de reservas de libre disponibilidad tras el préstamo del FMI, además de un swap con Estados Unidos por otros USD 17.500 millones.
Finalmente, Buenbit reporta que el Bitcoin ha caído por debajo de los USD 90.000 y operaba a USD 88.400, atrapado en una fase de consolidación. Esta situación se debe a que la Reserva Federal de EE.UU. ha confirmado un recorte de tasas y sugiere una pausa en las futuras decisiones de alivio, lo que deja al BTC en un rango definido con la probabilidad de una ruptura técnica en las próximas semanas.
Los datos actuales sugieren que, aunque la situación económica es compleja y desafiante, el mercado mantiene la esperanza de estabilidad en medio de un entorno global incierto. Las decisiones que se tomen en el corto y mediano plazo serán cruciales para el futuro económico del país.
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