¡Impactante! El Gobierno podría cerrar la obra social de Gendarmería: ¿Qué pasará con tu salud?

En un giro significativo dentro del ámbito de la salud pública, el Gobierno argentino, liderado por el presidente Javier Milei, se prepara para oficializar la disolución del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA). Este decreto, que se publicará la próxima semana, responde a una crisis profunda en esta prestadora estatal que actualmente enfrenta una deuda superior a los $200.000 millones y un déficit operativo mensual de aproximadamente $10.000 millones.
El IOSFA ha sido objeto de auditorías que revelan recortes en prestaciones esenciales, un problema que se ha intensificado en los últimos años. Incluso el exministro Luis Petri había solicitado estas auditorías, destacando la gravedad de la situación. La insatisfacción interna es palpable; un sondeo oficial realizado entre 90.000 efectivos reveló que el 80% de los uniformados exigía una alternativa distinta a la prestadora estatal, lo que presiona al Gobierno a buscar soluciones más efectivas.
La nueva estrategia contempla abrir una licitación pública para proporcionar cobertura de salud a 197.000 beneficiarios, incluidos personal activo, retirados y sus familiares. Este cambio no solo es financiero, sino que también refleja una tendencia creciente entre los agentes de seguridad: el 46% de ellos ya está pagando de su bolsillo un servicio de salud privado para compensar las deficiencias del sistema estatal. La ministra Monteoliva considera este dato como un factor determinante para acelerar la transición hacia un modelo de medicina prepaga.
En el marco de este cambio, el equipo de Seguridad ya ha mantenido reuniones con importantes actores del sector privado en salud, tales como Swiss Medical, OSDE, Galeno, Medicus y Avalian, para definir la transición a este nuevo esquema. Sin embargo, la implementación de este modelo no estará exenta de desafíos logísticos. Mientras que el 60% de los afiliados se concentra en Buenos Aires, Corrientes y Misiones, el 40% restante está disperso en 150 puntos distintos del país. Esto representa un rompecabezas geográfico que los funcionarios, como Martín Siracusa y Gustavo Gavassa, están intentando resolver para asegurar que las empresas privadas puedan llegar a cada rincón donde un efectivo preste servicio.
Por otro lado, es importante destacar que las Fuerzas Armadas mantendrán su servicio actual bajo una nueva estructura conocida como IOFA, tras un acuerdo alcanzado con el ministro Carlos Presti. Esto enfatiza una separación clara entre las fuerzas de seguridad y las fuerzas armadas, cada una con su propio esquema de salud.
Desde el punto de vista económico, el Ministerio de Economía, a través del secretario de Hacienda Carlos Guberman, ha indicado que el ministro Luis Caputo está evaluando autorizar fondos específicos para cubrir el déficit acumulado del IOSFA y facilitar así la transición hacia este nuevo sistema. Este movimiento podría marcar un cambio significativo no solo en la forma en que se gestionan los servicios de salud para las fuerzas de seguridad, sino también en las expectativas de los agentes que han sentido el peso de la ineficiencia estatal en su atención médica.
La disolución del IOSFA y la transición hacia un modelo privado de salud representan un momento crucial en la política de salud pública de Argentina. Las fuerzas de seguridad, que han estado históricamente al servicio del Estado, ahora se ven empujadas a encontrar soluciones fuera del marco tradicional, lo que podría abrir un nuevo capítulo en la gestión de los servicios de salud en el país.
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