¡Increíble! Donan 100 consolas de videojuegos a hospitales y los pacientes NO pueden creer lo que sucede después...

La rutina diaria puede ser abrumadora para muchos niños, especialmente cuando se ven obligados a interrumpirla debido a tratamientos médicos prolongados. En este contexto, surge “La Guarida”, una asociación civil fundada por dos jóvenes argentinos, Miguel Blanco y Dylan Benítez. Ambos, apasionados por los videojuegos y con formación en comunicación audiovisual, decidieron utilizar su amor por el gaming para hacer una diferencia en la vida de los niños hospitalizados en el país.

Lo que comenzó como transmisiones en vivo de juegos durante la pandemia se transformó en un proyecto mucho más ambicioso. Al principio, la pareja se dedicaba a distribuir alimentos y viandas, pero pronto se dieron cuenta de una necesidad: los niños en hospitales carecían de opciones de entretenimiento durante sus tratamientos. Así nacieron las consolas adaptadas y restauradas, creadas a partir de computadoras y hardware en desuso, listas para brindar compañía a quienes más lo necesitan.

El proceso de creación de estas consolas es meticuloso. La ONG recopila equipos donados por particulares y empresas que ya no los utilizan. Luego, cada unidad es limpiada, revisada y equipada con software emulador que permite jugar desde clásicos de Atari hasta títulos de PlayStation 2. A este proceso se le suma un toque artístico, ya que cada consola es intervenida por artistas plásticos, convirtiéndose en auténticas “obras de arte jugable”. Este esfuerzo une tecnología, ecología y creatividad, poniendo en valor los recursos que de otro modo se desperdiciarían.

“La Guarida” transforma computadoras y consolas en desuso en videojuegos terapéuticos para chicos internados en hospitales. Su misión: llevar compañía, diversión y alivio a quienes están atravesando tratamientos largos y difíciles.

Las consolas que entrega “La Guarida” no son dispositivos cualquiera. Existen dos versiones: una tipo carrito, con soporte móvil, y otra más compacta, diseñada en maletines para cumplir con las exigencias sanitarias de ciertas salas. Cada consola es sellada con acrílico, lo que permite su desinfección fácil y segura, cumpliendo con todas las normas de higiene requeridas en entornos hospitalarios.

Una vez que las consolas están listas, “La Guarida” coordina con los hospitales que lo solicitan. La organización gestiona patrocinadores, prepara el equipo e incluye la intervención artística, resultando en un dispositivo completo, estético, seguro y perfectamente utilizable. La reacción de los niños es inmediata; al encender la consola y tomar el joystick, sus mundos se transforman. Risas, concentración, y la capacidad de evadir el dolor y las preocupaciones del tratamiento son evidentes. Como explican sus creadores, “jugar no es solo entretenerse: puede ser un alivio real frente al miedo, la soledad o el dolor”.


Desde su fundación en 2022, “La Guarida” ha entregado decenas de consolas en hospitales públicos de Argentina, incluyendo donaciones recientes en la provincia de Córdoba. Estas máquinas permiten a los niños jugar a cientos, e incluso miles, de juegos de distintas generaciones, lo que propicia una experiencia intergeneracional donde familiares y médicos pueden unirse a la diversión. Esto transforma el hospital, aunque sea por un momento, en un espacio de encuentro y alegría.

“La Guarida” cuenta con dos tipos de consolas, según el uso. Una, tipo carrito, construida a partir de un CPU con soporte móvil; otra, más compacta, en maletines, pensada para salas con exigencias sanitarias más estrictas.

El sostenimiento de este proyecto no depende de subsidios estatales, sino de donaciones de computadoras, hardware, aportes de particulares y sponsors, además del trabajo voluntario de quienes forman parte de “La Guarida”. Cada consola entregada es el resultado de un esfuerzo colaborativo y altruista, buscando cambiar la realidad de muchos.

Con la vista al futuro, sus impulsores sueñan con expandir el proyecto. Quisieran integrar escuelas técnicas para que los estudiantes aprendan a armar estas consolas, multiplicando su alcance. También consideran la posibilidad de llevar el juego a nuevos espacios —hogares de niños, salas de espera y centros de rehabilitación— donde la diversión pueda convertirse en esperanza.

En tiempos donde la internación puede significar soledad y dolor, “La Guarida” ha demostrado que un joystick y una pantalla, junto a la solidaridad y la creatividad, pueden transformar una experiencia negativa en algo positivo. Cada consola entregada representa una sonrisa, una pausa, un alivio en medio de una lucha. Como bien dicen sus creadores: “Jugar los ayuda a sanar”.

Más info: laguaridaong

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