¡Increíble! El Gobierno cambia las reglas de la inflación y podrías perder miles sin saberlo. ¿Estás preparado?

Tras una década de manipulación de cifras bajo el kirchnerismo, el nuevo gobierno de Javier Milei enfrenta el desafío de recuperar la credibilidad de las estadísticas oficiales. Con el foco puesto en la **inflación**, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ha decidido implementar cambios significativos en la forma de medir este indicador clave a partir de este mes.

A partir del inicio de 2025, el Indec aplicará una actualización en la metodología de cálculo del **Índice de Precios al Consumidor (IPC)**, que incluye revisiones en ponderadores y relevamientos. En un comunicado, el organismo liderado por Marco Lavagna ya había anticipado esta decisión en septiembre pasado, destacando que el informe sobre precios correspondiente a este mes se publicará el **13 de enero**.

Las pruebas realizadas desde **abril** de 2024 han mostrado que las variaciones de precios del nuevo IPC son compatibles con las cifras que se han publicado hasta ahora. "Dan muy parecidos", afirmaron fuentes internas al comparar los datos obtenidos en el primer trimestre del año pasado con los oficiales. Se estima que la publicación del IPC de enero ayudará a desmentir las dudas suscitadas en torno a la veracidad de los números, especialmente tras las críticas de la oposición durante el año electoral.

Los cambios en el IPC son significativos y buscan reflejar con mayor precisión el impacto de los precios en los hogares argentinos. En primer lugar, se adoptará la **clasificación Coicop 2018**, recomendada por la ONU, que permitirá dividir el índice en **13 categorías**, incluyendo una nueva división para "Seguros y servicios financieros". Esto reemplaza las 12 categorías actuales. Además, se utilizará la **Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo)** 2017-18 para determinar los ponderadores y los bienes y servicios a incluir, lo que representa un avance crucial hacia una representación más fiel del comportamiento del consumo.

Otro cambio relevante será la actualización de los períodos de referencia y la metodología de cálculo de los precios. El relevamiento se llevará a cabo principalmente de forma digital, utilizando tablets adaptadas a distintos tipos de negocios, abarcando 39 aglomerados y localidades, lo que permitirá observar aproximadamente **500.000 precios mensuales** en más de **24.500 puntos de venta**.

Esta renovación del IPC ya había sido anunciada cuando se publicó el informe de septiembre que indicó un avance del **2,1%** en la inflación. La elección de enero para la implementación de las modificaciones responde a la recomendación del equipo técnico del Indec, que sostiene que este período permite una interpretación más clara de las variaciones interanuales y asegura coherencia en la clasificación internacional.

Sin embargo, la oposición y ciertos economistas han cuestionado el tiempo de la actualización, sugiriendo que podría minimizar los logros en materia de **desinflación** logrados por Milei. Fuentes del Indec han aclarado que el asesoramiento del **Fondo Monetario Internacional (FMI)** finalizará en 2024, y que el proceso de implementación se ha visto afectado por la firma de convenios con las **24 jurisdicciones** que participan en el relevamiento de precios. El organismo ha trabajado para mejorar las canastas regionales, que seguirán siendo específicas de cada área pero con mayor capacidad de captación.

En cuanto a las diferencias entre el actual IPC y el nuevo, el Indec anticipa que el impacto será mínimo. Se recomienda observar la variación en el índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires, donde los bienes y servicios tienen distintos pesos, particularmente en cuanto a la mayor incidencia de los servicios.

Por su parte, Raúl Llaneza, delegado de **ATE Indec**, ha manifestado la necesidad de contar con un organismo estadístico independiente y ha denunciado la precariedad laboral que enfrenta el personal del Indec, lo que ha llevado a la pérdida de talento clave. Este contexto es un recordatorio de las dificultades que enfrentó el instituto en el pasado, cuando bajo la intervención kirchnerista se manipularon las estadísticas públicas durante casi una década.

La actualización del IPC, lejos de ser un mero cambio técnico, representa un paso vital hacia la transparencia y la confianza en las estadísticas económicas del país. En un momento crítico para la economía argentina, estas modificaciones podrían ser clave para establecer una base sólida que permita evaluar con precisión el estado de la inflación y, por ende, el bienestar de la población.

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