¡Increíble! Empresarios revelan escándalo de coimas: ¿Cristina Kirchner en el centro de la tormenta? ¡Descubrí la verdad!

En el marco del juicio por los Cuadernos de las Coimas, la figura de la expresidenta Cristina Kirchner se ha vuelto central. Durante las audiencias recientes, varios ejecutivos implicados en el caso afirmaron que Kirchner tenía conocimiento y daba su aprobación al sistema de recaudación ilegal que se coordinaba desde el Ministerio de Planificación, que estaba bajo la dirección de Julio De Vido. Estas declaraciones se suman a las confesiones previas de otros imputados, como Oscar Centeno, José López y Claudio Uberti.
El proceso judicial enfrenta a 60 empresarios acusados de pagar sobornos, lo que constituye un hecho histórico en el país. Algunos de estos empresarios han asumido el rol de imputados colaboradores, lo que significa que han optado por colaborar con la justicia a cambio de beneficios. En las últimas sesiones del juicio, los testimonios han reiterado la idea de que Kirchner era la destinataria final de los fondos ilegales. “Nos extorsionaban, nos asfixiaban”, declararon algunos de ellos, mientras otros mencionaron la complicidad de López y De Vido, siempre bajo el “aval de la presidenta”.
La Justicia Federal ha sostenido que, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, existió una estructura de corrupción que operó desde el Ministerio de Planificación para el cobro sistemático de sobornos, involucrando a empresas contratistas del Estado. Este modelo se ha presentado como “la principal organización criminal” de las últimas dos décadas, dedicada a la “recaudación de fondos ilegales”, algunos de los cuales se destinaron a operaciones de lavado de dinero tanto en el país como en el extranjero.
Durante el juicio, que comenzó el 6 de septiembre, los magistrados del Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) han presentado 26 calificaciones jurídicas sobre los roles de los acusados, abarcando un total de 540 hechos investigados. Las causas incluyen coimas en la importación de gas licuado, concesiones de peajes, subsidios a empresas de transporte y cartelización de obra pública, entre otras. Cristina Kirchner se encuentra procesada como jefa de una asociación ilícita que recaudaba coimas sistemáticamente.
El testimonio de los imputados colaboradores ha sido crucial para el avance de la causa. La fiscalía ha señalado que sus aportes son fundamentales para el esclarecimiento de los hechos investigados. Sin embargo, la defensa de Kirchner ha argumentado que estos “arrepentidos” fueron extorsionados para falsear sus declaraciones. Hay un total de 25 imputados colaboradores que han comenzado a dar sus testimonios, algunos de los cuales refirieron directamente a la expresidenta como consciente de lo que ocurría dentro del Ministerio de Planificación.
Entre las revelaciones más impactantes, José López, exsecretario de Obras Públicas, reveló que tuvo un encuentro con Kirchner en enero de 2011, donde ella le manifestó que podía “ser parte del problema o de la solución”. Durante esta reunión, López explicó que informó a la expresidenta sobre el sistema de recaudación de coimas, aunque aseguró que no recibió instrucciones de su parte. No obstante, afirmó que, tras el encuentro, fue nuevamente obligado a reanudar sus funciones como recaudador tras una orden de De Vido, la cual, según él, provenía de Cristina.
El empresario Francisco Valenti, de IMPSA, también expuso la presión a la que fue sometido para incorporar un testaferro a su compañía. Relató que, como su empresa se negó, el gobierno de Cristina tomó represalias, retirándole licitaciones clave. En particular, se centró en la obra de las represas sobre el Río Santa Cruz, donde IMPSA fue apartada, a pesar de haber ganado las licitaciones iniciales. Valenti mencionó: “La presión era sobre Valenti y este me lo transmitía”, refiriéndose a cómo se sentía asfixiado por las exigencias del gobierno.
Las conexiones entre Cristina Kirchner y otras figuras como Hugo Chávez también fueron abordadas. Valenti mencionó que su empresa sufrió interferencias en pagos de proyectos que debían recibir del Gobierno de Venezuela, lo que evidenció la relación cercana entre la expresidenta y Chávez. Enrique Pescarmona, otro empresario, relató que fue amenazado por De Vido, quien le dijo: “Vengo con un mensaje de la corona, o te asociás o te asociás”, lo que lo llevó a una situación insostenible para su empresa.
Las confesiones de estos empresarios describen un sistema de extorsión y presión sistemática para obtener coimas, donde la complicidad del gobierno kirchnerista se hace evidente. En este contexto, se destaca la figura de José López, quien asumió un poder significativo tras la muerte de Néstor Kirchner, jactándose de tener acceso directo a Cristina. “El triángulo empezaba a ser Cristina, López, Clarens”, mencionó un testigo, subrayando la estructura de poder que operaba en el gobierno.
El juicio en curso no solo plantea interrogantes sobre la corrupción en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, sino que también abre un debate fundamental sobre la ética y la transparencia en la gestión pública. Mientras los testimonios siguen siendo leídos en sala, la atención de la sociedad argentina se mantiene centrada en el desenlace de este caso que promete marcar un antes y un después en la historia política del país.
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