¡Increíble! Estos 5 países gastan más en DEUDA que en la SALUD de sus ciudadanos: ¿sabes quiénes son?

El papa Francisco ha promovido un significativo esfuerzo para la reforma del sistema financiero internacional a través del "Reporte del Jubileo", coordinado por el premio Nobel Joseph Stiglitz y el exministro de Economía Martín Guzmán. Este documento fue presentado en La Plata por el arzobispo Gustavo Carrara y señala que la carga de la deuda limita drásticamente las inversiones en sectores fundamentales como la salud y la educación, y reclama nuevas reglas de cooperación global.
De acuerdo con el informe, 3.400 millones de personas viven en países que destinan más recursos al pago de intereses que a sus sistemas sanitarios, mientras que 2.100 millones habitan en naciones que priorizan el servicio de la deuda sobre la educación. Esta situación se refleja claramente en el Presupuesto 2026 que el presidente Javier Milei ha enviado al Congreso. El presupuesto prevé asignar $8,8 billones a salud, $7,7 billones a educación y cultura, $1,6 billones a ciencia, y un abrumador $14,1 billones a servicios de deuda.
El análisis de esta crisis revela que no se trata de problemas aislados, sino de una falla estructural en la arquitectura financiera mundial. Durante la presentación, Carrara enfatizó que “la dignidad de cada persona debe estar en el centro de la economía”, un principio que resuena profundamente en la tradición cristiana del jubileo.
Por su parte, Guzmán destacó que la dinámica global es asimétrica: “En cada crisis, los capitales migran hacia economías seguras, dejando sin recursos a los países en desarrollo”. Aunque el documento no menciona específicamente a Argentina, se presenta en un contexto crítico, donde Milei busca un salvataje de Donald Trump para afrontar una deuda de aproximadamente 8.500 millones de dólares, mientras que el ministro de Economía, Toto Caputo, ha estado negociando una salida para los vencimientos de enero y julio.
El contexto de la crisis global
El informe señala que muchos países de ingresos bajos y medios enfrentan crisis de deuda que no sólo se miden en defaults, sino en incumplimientos con sus pueblos, medio ambiente y futuro. Al cumplir con acreedores, los gobiernos sacrifican inversiones cruciales en educación, salud, infraestructura y resiliencia climática, erosionando así su soberanía y deslegitimando la política nacional.
La responsabilidad en esta crisis es compartida: deudores que contrajeron préstamos insostenibles, acreedores que financiaron riesgos sabiendo que no podrían mantenerse, e instituciones financieras internacionales que han postergado reformas necesarias. Un caso particularmente alarmante se presenta en África, donde el 57% de la población vive en países que gastan más en deuda que en salud o educación, en un escenario agravado por la herencia del colonialismo y el impacto del cambio climático.
El papa Francisco ha convocado a una Comisión del Jubileo 2025, retomando el legado de Juan Pablo II, con un objetivo más ambicioso: no sólo aliviar deudas, sino reformar la arquitectura financiera global para que el desarrollo y la justicia social prevalezcan sobre la especulación y el desequilibrio estructural.
El Reporte del Jubileo establece seis ejes centrales para abordar esta crisis:
- Impulsar mercados financieros locales y reducir la dependencia de monedas extranjeras.
- Fomentar un endeudamiento soberano responsable, con visión intergeneracional.
- Aumentar la transparencia y el control parlamentario en las decisiones de deuda.
- Reducir compromisos ocultos, como asociaciones público-privadas que generan pasivos fiscales.
- Promover la cooperación entre países deudores para mejorar su poder de negociación.
- Fortalecer la integración financiera Sur-Sur, mediante líneas de intercambio y sistemas regionales de pagos.
Estas medidas buscan asegurar que las deudas financien proyectos de desarrollo en lugar de perpetuar ciclos de dependencia y especulación. A medida que nos acercamos al Jubileo 2025, el informe subraya que resolver la crisis de deuda es un desafío técnico, político y moral. Se sugiere la implementación de un "HIPC II", en referencia al programa internacional de alivio de deuda para países altamente endeudados de los años noventa.
Finalmente, el documento concluye con un llamado a la solidaridad y a la construcción de una coalición internacional que priorice el bienestar de los pueblos sobre las ganancias financieras. Así, el Reporte del Jubileo no solo diagnostica la crisis, sino que proporciona una hoja de ruta para transformar las finanzas en un instrumento de desarrollo, justicia y dignidad.
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