¡Increíble! Gobernadores en crisis: ¿Cómo el nuevo plan de Ganancias de Santilli puede afectar tu bolsillo?

Las conversaciones entre los mandatarios provinciales sobre la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei están en una etapa inicial, pero ya han comenzado a circular mensajes que analizan el impacto económico de la propuesta. Los informes elaborados por el diputado de Unión por la Patria Guillermo Michel y el senador Jorge Capitanich, exgobernador de Chaco, han puesto de manifiesto preocupaciones sobre lo que muchos consideran una "reforma tributaria encubierta" dentro del debate más amplio sobre la modernización laboral.
El proyecto enviado por la Casa Rosada incluye modificaciones en las alícuotas del inciso a) del artículo 73 de la ley del Impuesto a las Ganancias. Específicamente, propone reducir la tasa de impuestos para ciertas sociedades: del 30% al 27% en un caso y del 35% al 31,5% en otro. Según el análisis de Michel, esta reducción beneficiaría principalmente a 144 grandes empresas, lo que plantea serias dudas sobre la equidad de la reforma.
La propuesta tiene implicaciones directas sobre las provincias, dado que el impuesto a las ganancias es coparticipable. La disminución en la recaudación afectará los recursos que llegan a los gobiernos provinciales. Según el Presupuesto 2026, aprobado por el Congreso a fines de año, el Gobierno esperaba recaudar 48,4 billones de pesos por concepto de este impuesto. Sin embargo, la reducción proyectada de 3,1 billones de pesos en la recaudación de las sociedades, que pasaría de 34,3 billones a 31,7 billones, podría tener un impacto devastador.
Capitanich, por su parte, estimó que esta reforma podría generar una pérdida anual de 8,149 billones de pesos, equivalente a 5,727 millones de dólares, lo que afectaría significativamente la coparticipación provincial. “El impacto no es neutro ni abstracto: $4,674 billones de esa pérdida recaen directamente sobre las provincias, afectando el corazón del federalismo fiscal argentino”, advirtió.
Reacciones de los Gobernadores
Las reacciones de los gobernadores han sido variadas. En conversaciones informales, varios de ellos han expresado su rechazo a la propuesta. En Córdoba, donde gobierna Martín Llaryora, se la calificó de "locura". Similarmente, en provincias como Salta, Catamarca y Chubut, se han manifestado posturas contrarias. Sin embargo, en Santa Fe, la lógica parece ser diferente. La provincia, con un panorama económico más sólido, considera que la baja en ganancias podría impulsar la economía local.
A pesar de estas diferencias, aún no hay una postura unificada entre los mandatarios. Algunos creen que la inclusión del artículo 191 es una estrategia del Gobierno para negociar otras partes de la ley, aunque esto entra en conflicto con la falta de apoyo parlamentario que tendrían sin los votos de los gobernadores. El ministro del Interior, Diego Santilli, inició una gira para buscar apoyo, comenzando por Chubut, donde se reunió con Ignacio Torres. En su agenda, tiene programados viajes a Chaco y Mendoza, provincias que están alineadas con la Casa Rosada.
Además, los gobernadores han recibido mensajes de la CGT, en los que se les instó a minimizar los efectos de la flexibilización laboral propuesta por el gobierno. Los líderes sindicales han estado en contacto con mandatarios de diferentes sectores, buscando crear un frente común que limite las consecuencias negativas de la reforma.
La situación es tensa y el Gobierno ha indicado que avanzará en las conversaciones a partir del 16 de enero, cuando Patricia Bullrich comenzará a trabajar en un informe técnico que tendrá en cuenta tanto las objeciones planteadas por la CGT como lo que Santilli haya recogido de sus charlas con los gobernadores. Con una realidad política cambiante y un contexto económico complicado, el futuro de esta reforma laboral y su impacto en las provincias sigue siendo incierto.
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