¡Increíble! Gremios le exigen a Kicillof un aumento del 50% ¡y él podría perderlo todo! ¿Qué pasará?

La situación salarial de los trabajadores estatales en la provincia de Buenos Aires ha cobrado protagonismo nuevamente. La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), una de las centrales gremiales con más afiliados en la región, ha presentado un pedido formal al gobierno de Axel Kicillof para que se reabra “en forma urgente” la negociación paritaria por aumentos salariales. Cabe recordar que el último incremento se otorgó en octubre del año pasado.
En su solicitud, UPCN insta al Ejecutivo a convocar a la reapertura de la mesa paritaria, enfatizando que la negociación correspondiente al año anterior no se ha cerrado. Este último punto es crucial, ya que existe preocupación entre los gremialistas sobre la posibilidad de que el gobierno ignore los acuerdos anteriores y comience una nueva negociación. Si esto sucediera, los trabajadores estatales perderían la compensación por la inflación acumulada entre octubre y la firma de un nuevo acuerdo, a menos que se incluya una cláusula de retroactividad.
Durante las reuniones entre la dirigencia de UPCN y otros gremios estatales, el ministro de Economía de Kicillof, Pablo López, ha expuesto las dificultades financieras que enfrenta la provincia. Estas dificultades han sido atribuidas a la política económica del actual presidente Javier Milei, particularmente en lo relativo al recorte de fondos destinados al tesoro bonaerense.
En el contexto de la negociación que buscaba la aprobación legislativa para un pedido de endeudamiento, la mayoría de los gremios brindaron su apoyo a Kicillof, argumentando que sin esos fondos las finanzas provinciales se verían comprometidas y, por ende, cualquier aumento podría volverse casi imposible de lograr. Sin embargo, una vez conseguido este objetivo, la presión sobre el gobernador ha ido en aumento.
En este clima de reclamos, el viernes pasado, los trabajadores judiciales también se sumaron a la lista de gremios que exigen al gobierno que reabra la discusión salarial. Esta movilización creciente subraya la necesidad de abordar las demandas de los trabajadores estatales en un momento donde la inflación sigue afectando el poder adquisitivo de los ciudadanos.
La gestión de Kicillof se enfrenta a un doble desafío: por un lado, satisfacer las demandas de los trabajadores estatales para evitar un posible estallido social; y por el otro, manejar las restricciones financieras impuestas por la política nacional. La resolución de este conflicto será clave no solo para los empleados públicos, sino también para la estabilidad económica de la provincia en el contexto actual.
Te puede interesar: