¡Increíble! La ciencia ciudadana marina se enfrenta a un obstáculo que podría COSTAR MILLONES: ¿estás preparado para lo que viene?

La ciencia ciudadana marina ha demostrado ser más extensa y diversa de lo que se pensaba, según un estudio internacional en el que participó el CREAF. Este análisis, publicado en la revista Ambio, ha documentado más de 1.260 iniciativas en todo el mundo, revelando la necesidad de mejorar el acceso a los datos generados por estas iniciativas, ya que la mayoría no cumple con los criterios de datos abiertos y reutilizables.

El estudio destaca que, si bien la participación ciudadana en la investigación marina es amplia, el acceso a los datos sigue siendo desigual. Los principios FAIR (Findable, Accessible, Interoperable, Reusable) se utilizaron para evaluar la apertura de estos datos, y los resultados son preocupantes: solo el 18% de las iniciativas ofrece acceso completo y abierto a sus datos, y un alarmante 59% no proporciona acceso alguno.

Índice
  1. El gran reto de los datos abiertos y reutilizables
  2. Ciencia ciudadana al servicio de políticas públicas

El gran reto de los datos abiertos y reutilizables

Cuando el estudio evalúa el estricto cumplimiento de los cuatro principios FAIR, los resultados son aún más reveladores: solo dos iniciativas cumplen plenamente todos los criterios.

El análisis, liderado por el IHE (Delft Institute for Water Education) con la colaboración del investigador del CREAF Joan Masó, se centró en la interoperabilidad de datos y estándares internacionales. Masó señala que el uso de vocabularios estandarizados es esencial para evitar la proliferación de terminologías incompatibles y facilitar la integración de datos entre proyectos.

La situación es aún más crítica cuando se considera que, de las 1.260 iniciativas estudiadas, solo 73 indican explícitamente qué licencia se aplica a sus datos. Esto limita considerablemente el impacto de la ciencia ciudadana, ya que la falta de claridad sobre la autoría y el uso legal de los datos impide su adecuada reutilización.

Además, menos del 46% de las iniciativas tienen un mecanismo sencillo de acceso a los datos, y solo un 2.4% asigna un identificador persistente como un DOI, un requisito básico para que los datos sean localizables tanto para las personas como para los sistemas informáticos.

Ciencia ciudadana al servicio de políticas públicas

A pesar de estos desafíos, el análisis de los principios FAIR proporciona una base sólida para orientar futuras iniciativas hacia prácticas más abiertas y reutilizables. Los autores del estudio proponen la creación de un inventario acumulativo de Iniciativas de Ciencia Ciudadana Marina (MARCSI), que será clave para entender qué se está haciendo en el ámbito marino y cómo se pueden mejorar los resultados.

Este conjunto de datos, que ya está disponible en Zenodo, busca reforzar la investigación científica y amplificar el impacto de la participación ciudadana en la gestión del medio marino y la sostenibilidad de los océanos. Ejemplos exitosos de ciencia ciudadana marina incluyen proyectos como CitiObs, que conecta observatorios ciudadanos ambientales europeos; more4nature, que busca asegurar el cumplimiento de normativas ambientales; e Iliad, que establece un Gemelo Digital del Océano incorporando datos de la ciencia ciudadana.

En resumen, aunque el potencial de la ciencia ciudadana marina es inmenso, su desarrollo y efectividad están limitados por la falta de datos abiertos, licencias claras y vocabularios estandarizados. Superar estos obstáculos no solo fortalecerá la investigación marina, sino que también potenciará el impacto de la participación ciudadana en la protección y gestión de nuestros océanos.

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