¡Increíble! La inflación en CABA se disparó al 3,1% y esto puede arruinar tu bolsillo ¡Descubre cómo!

El inicio de 2026 trajo consigo un nuevo ajuste en los precios en la Ciudad de Buenos Aires. Según el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA), elaborado por el Instituto de Estadística porteño, la inflación de enero fue del 3,1%, marcando una aceleración respecto al cierre de 2025. En comparación con enero del año pasado, el aumento acumulado alcanzó el 31,7%, apenas una décima menos que en diciembre.

Este dato pone de manifiesto que, aunque el ritmo inflacionario sigue distante de los picos históricos, el costo de vida continúa mostrando resistencia a disminuir con más fuerza. Durante el primer mes del año, los aumentos estuvieron impulsados principalmente por alimentos, restaurantes, transporte y algunos servicios clave. En contraste, la categoría de ropa fue una de las pocas que exhibió bajas.

Subas y alivios en el mercado

Al analizar la canasta de consumo, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas encabezó las subidas con un 4% mensual, convirtiéndose en el principal motor del índice general. Le siguieron restaurantes y hoteles, que aumentaron un 5,3%, reflejando el impacto de la temporada alta y los ajustes de precios en gastronomía y alojamiento.

Aparte de estos, se destacaron recreación y cultura, con un incremento del 7,4%, y transporte, que avanzó un 3,7%. Por su parte, los costos de vivienda, agua, electricidad y gas subieron un 2,4%, mientras que salud experimentó un aumento del 2,2%. Por otro lado, las prendas de vestir y calzado mostraron una leve baja del 1%, ofreciendo un pequeño respiro en un mes cargado de aumentos.

En términos interanuales, los rubros más afectados fueron seguros y servicios financieros, con un alza del 54%, seguido por educación con 40,6% y cuidado personal y otros productos, acumulando un 38,5% en los últimos doce meses.

Bienes y servicios: una inflación persistente

El informe también destaca que los servicios siguen en ascenso frente a los bienes. En enero, los bienes aumentaron un 2,3%, mientras que los servicios lo hicieron un 3,5%, explicando más de dos tercios de la inflación del mes. En la comparación interanual, los servicios ya acumulan un aumento del 35%, en contraste con el 26,2% de los bienes.

Al descomponer por tipo de precios, los precios estacionales experimentaron un fuerte salto del 15,8% mensual, impulsados por el turismo y las actividades típicas del verano. Los precios regulados subieron un 1,7%, mientras que el llamado “resto IPCBA” —una referencia de la inflación núcleo— avanzó un 2,2%, lo que indica que la presión inflacionaria de base sigue presente.

Un panorama incierto

La evolución de los últimos dos años muestra que, tras el fuerte reacomodamiento de 2024, la inflación fue desacelerando gradualmente durante 2025. Sin embargo, el arranque de 2026 evidenció que este proceso no es lineal ni garantizado: enero volvió a situarse por encima del promedio de los últimos meses.

Desde el Gobierno porteño siguen de cerca estos números, dado que anticipan lo que puede ocurrir a nivel nacional. La combinación de ajustes en servicios, consumo estacional y precios regulados indica que el desafío no es solo reducir la inflación, sino mantener esa disminución en el tiempo.

De cara a los próximos meses, la atención estará centrada en cómo evolucionan tarifas, transporte y alimentos, los rubros que más impactan en el bolsillo de los ciudadanos. Si no se registran bajas en estos sectores, la inflación podría seguir moviéndose en una zona incómoda, a pesar de que el discurso oficial apunte hacia una mayor estabilidad.

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