¡Increíble! ¿Qué hicieron los senadores para lograr un 70% de asistencia perfecta? ¡Te sorprenderá el motivo!

La actividad legislativa en la Cámara alta de Argentina ha sido notablemente menos intensa en comparación con la Cámara de Diputados durante este año electoral. Desde el 1° de marzo hasta el 30 de noviembre, el Senado solo realizó **diez sesiones** ordinarias, una cifra que contrasta con el alto número de reuniones que se llevaron a cabo en la Cámara baja.
En un análisis del período, se destaca que **23 senadores** registraron al menos una ausencia. El más faltador fue el senador chaqueño **Antonio Rodas**, quien tuvo **cuatro inasistencias** justificadas por problemas de salud, habiendo estado internado en junio. A pesar de estas ausencias, casi el **70%** de los senadores mantuvieron una asistencia perfecta.
La diferencia en la actividad entre ambas cámaras es evidente. Mientras que la Cámara de Diputados se vio envuelta en un escenario político activo, el Senado optó por una agenda más discreta. En una de las diez reuniones, el entonces jefe de Gabinete, **Guillermo Francos**, presentó su informe de gestión, pero este evento no logró generar un impacto significativo en la opinión pública.
Analizando el desempeño de los senadores, se observa que **tres de ellos** registraron **dos ausencias**: los ex gobernadores **Juan Carlos Romero** de Salta y **Rodolfo Suárez** de Mendoza, así como la senadora **Edith Terenzi** de Chubut. Del oficialismo, solo la senadora **Ivanna Arrascaeta** registró una falta. Romero y Suárez, en una de sus ausencias, se encontraban de licencia, lo que generó cierta controversia sobre la efectividad de su rol en el Senado.
Esta situación plantea interrogantes sobre el funcionamiento del Senado y su relevancia en el actual contexto político argentino. A medida que se acercan las elecciones, la capacidad de los legisladores para cumplir con sus funciones se convierte en un tema crucial. La baja actividad en la Cámara alta puede interpretarse como un reflejo de la estrategia política de algunos partidos, que optan por no desgastarse en debates que podrían resultar impopulares o irrelevantes a la luz de la inminente elección.
La falta de sesiones podría tener repercusiones en la percepción pública del Senado y su rol como baluarte de la democracia. Los ciudadanos esperan que sus representantes trabajen de manera efectiva y que aborden los temas que realmente importan. Esta situación es un llamado a la responsabilidad para todos los senadores, quienes deben recordar la importancia de su función y el impacto que su trabajo tiene en la vida de los argentinos.
A medida que avanza el período electoral, es esencial que los votantes mantengan un ojo atento no solo al desempeño de los candidatos en campaña, sino también a su historial en el Senado. La participación ciudadana y el seguimiento a la actividad legislativa son fundamentales para asegurar que los representantes cumplan con sus obligaciones y estén a la altura de las expectativas de la población.
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