¡Increíble! ¿Qué revelan los expertos sobre los 300 casos de trombosis tras la vacuna? ¡No te lo puedes perder!

Un equipo internacional de investigadores de Canadá, Australia y Alemana ha descubierto la causa detrás de los raros casos de coágulos sanguíneos que algunas personas desarrollaron tras recibir ciertas vacunas contra la covid o tras una infección por adenovirus. Este importante estudio, publicado en The New England Journal of Medicine, revela que el sistema inmunitario de estas personas se «desorienta» y produce anticuerpos en contra de sus propias proteínas sanguíneas, generando así trombocitopenia y trombosis inmunitaria inducida por vacunas (TITV).
Los científicos han logrado identificar el componente viral que puede desencadenar esta reacción, describiendo un nuevo mecanismo de fallo inmunológico que podría explicar otras reacciones adversas poco frecuentes asociadas a infecciones, fármacos o factores ambientales. Este hallazgo refuerza la idea de que los casos raros de trombosis relacionados con ciertas vacunas o infecciones por adenovirus son resultado de un mecanismo inmunológico excepcional y bien comprendido, lo que reduce los temores de consecuencias ocultas o generalizadas. En esencia, se trata de una reacción extremadamente infrecuente, con una causa concreta.
Las vacunas contra la covid han demostrado ser seguras y eficaces para la inmensa mayoría de la población. La investigación presentada apoya esta afirmación, subrayando la capacidad de la ciencia para detectar, analizar y explicar incluso los efectos adversos más raros. “Este estudio demuestra, con precisión molecular, cómo una respuesta inmunitaria normal a un adenovirus rara vez puede desviarse. Al identificar la proteína viral exacta implicada y el cambio específico en el anticuerpo que provoca esta desviación, ahora comprendemos no solo qué ocurre en la VITT, sino también por qué”, comenta Theodore Warkentin, autor correspondiente del estudio y profesor emérito del Departamento de Patología y Medicina Molecular de la Universidad McMaster.
El estudio avanzó al identificar un componente viral específico que puede ser rediseñado, lo que sugiere que las futuras vacunas adenovirales pueden conservar sus beneficios mientras evitan el raro fallo inmunitario que causa la VITT. La investigación revela que la VITT puede surgir tras la exposición repetida al adenovirus, ya sea por vacunación o infección natural, pero solo en aquellos que heredan una versión específica de un gen de anticuerpos. Esta variante genética se encuentra en hasta el 60% de la población, por lo que no puede explicar por sí sola esta complicación ultrarrara.
La respuesta inmunitaria que podría dar pie a la VITT se dirige a una proteína del adenovirus llamada proteína VII (pVII), que se asemeja a una región de una proteína sanguínea humana conocida como factor plaquetario 4 (PF4). En muy raros casos, mientras el sistema inmunitario responde a pVII, puede surgir una mutación específica en una de las células productoras de anticuerpos. Esta mutación, conocida como K31E, transforma un aminoácido con carga positiva en uno con carga negativa. Este pequeño cambio es suficiente para redirigir la diana del anticuerpo desde pVII hacia PF4. Una vez que el anticuerpo se une a PF4, activa las plaquetas y desencadena la coagulación y el bajo recuento plaquetario que se observa en la VITT.
El estudio detectó esta misma mutación K31E en todos los anticuerpos de pacientes con VITT examinados. Cuando los investigadores revirtieron la mutación en los anticuerpos modificados en laboratorio, su actividad peligrosa desapareció, lo que demuestra que este cambio específico es necesario para que se produzca la complicación. Utilizando técnicas de vanguardia, los investigadores secuenciaron anticuerpos de pacientes con VITT y mapearon sus estructuras mediante espectrometría de masas, diseñando versiones de laboratorio para observar su comportamiento y mutación. También confirmaron sus hallazgos en un modelo murino humanizado, donde el anticuerpo VITT causó coagulación, pero la versión retromutada no.
“Mucha gente sabe que las mutaciones en el ADN explican cosas como anomalías congénitas o cáncer, pero tener una célula inmune que está produciendo sus anticuerpos esperados activados por un virus que cambia abruptamente su reactividad contra una proteína propia debido a una mutación específica es un hallazgo espectacular que no tiene precedentes en la literatura científica”, concluye Warkentin.
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