¡Increíble! Siete Jefes enfrenta un escándalo que podría cambiarlo todo: ¿te lo vas a perder?

La inseguridad ha vuelto a ser un tema de preocupación en el barrio Siete Jefes, de la ciudad de Santa Fe. Aunque los vecinos reconocen una mejora en el control de desmanes relacionados con reuniones nocturnas y picadas de motos, en las últimas semanas se ha registrado un aumento en los hechos delictivos, sobre todo durante las madrugadas.
Mario Debárbora, representante de la vecinal, describió la situación como cambiante pero alarmante. "Durante el último mes se ha notado una mayor presencia de controles que ha permitido reducir situaciones de desorden que se repetían a diario", comentó. Gracias a estos operativos, se ha logrado disminuir los encuentros masivos con música a alto volumen, peleas y picadas de motos en lugares como la Costanera y El Faro.
Sin embargo, esta mejora no ha eliminado la sensación de inseguridad. Debárbora advirtió que los vecinos han comenzado a detectar grupos de adolescentes que recorren el barrio durante la madrugada en actitudes sospechosas. "La modalidad es que salen grupos de jóvenes, mayormente de 16 a 19 años, que andan en grupos de ocho, nueve o diez, tanteando picaportes y pateando portones", explicó.
Estos grupos buscan oportunidades para ingresar a las viviendas y robar bicicletas, motos u otros objetos de valor. "Donde ven una oportunidad, esa pandilla se mete y trata de hacer todo lo posible para penetrar esa vivienda", enfatizó Debárbora, quien señaló que esta situación genera “mucha preocupación” entre los residentes del barrio.
Desde la vecinal sostienen que el aumento de estos hechos está vinculado a la falta de patrullaje preventivo. "Notamos que eso se ha agravado porque están faltando control y ronda de policía, de patrullero, de moto o al menos de policía en bicicleta", indicó Debárbora. Esta preocupación ya fue planteada en diciembre en una reunión con autoridades del Ministerio de Seguridad, donde se insistió en la necesidad de una mayor presencia policial en la zona. "Todos sabemos que eso es disuasivo", afirmó el referente barrial.
En ese encuentro, también se cuestionó la efectividad de la garita policial ubicada sobre Pedro Ferré, que, según Debárbora, "prácticamente no cumple un rol". Incluso desde el propio Ministerio reconocieron que “en términos operativos no cumple una gran función, ni siquiera de disuadir”.
Los vecinos de Siete Jefes continúan en alerta y reclaman medidas concretas que permitan recuperar la tranquilidad en una zona que históricamente ha sido residencial. En un contexto donde la inseguridad parece aumentar, su demanda de mayor seguridad y vigilancia se vuelve cada vez más urgente.
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