¡Increíble! Trump quiere limitar las tasas de interés de tarjetas al 10%, ¿qué significa esto para tu billetera?

El pasado viernes, el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, presentó una propuesta que podría tener un impacto significativo en el acceso al crédito para millones de estadounidenses. Su plan consiste en limitar las tasas de interés de las tarjetas de crédito al 10% durante un año, comenzando a partir del 20 de enero de 2026. Esta medida, según Trump, busca combatir los altos costos que alcanzaron niveles de entre 20% y 30% durante la administración de Joe Biden, a quien acusó de permitir que las empresas de tarjetas de crédito "estafaran" a los consumidores.
«Por favor, sean informados de que ya no dejaremos que el Público Estadounidense sea ‘estafado’ por Compañías de Tarjetas de Crédito», escribió Trump en su red social, Truth Social.
El límite en las tasas de interés coincidiría, curiosamente, con el primer aniversario de su posible regreso a la Casa Blanca. Trump se ha posicionado como un fuerte crítico de las políticas económicas del actual presidente, señalando que las altas tasas de interés han perjudicado a los estadounidenses. Su propuesta no es la única en este terreno; Bernie Sanders, senador independiente por Vermont, había presentado previamente un proyecto de ley en febrero de 2025 que también busca limitar las tasas de interés de las tarjetas de crédito al 10%, aunque con un plazo de duración más extenso, hasta el 1 de enero de 2031.
Reacciones en el ámbito político y financiero
La reacción a la propuesta de Trump ha sido rápida y variada. Sanders, en un tuit, criticó al expresidente por no haber actuado en su momento para limitar las tasas de interés, y recordó que durante su mandato se desregularon los grandes bancos, permitiéndoles cobrar tasas exorbitantes.
«Trump prometió limitar las tasas de interés de las tarjetas de crédito al 10% y evitar que Wall Street se saliera con la suya. En cambio, desreguló a los grandes bancos que cobran hasta un 30% de interés en tarjetas de crédito», escribió Sanders.
Organizaciones del sector bancario, como el Bank Policy Institute y la Asociación Americana de Banqueros, también han expresado su preocupación. En una declaración conjunta, advirtieron que la propuesta de Trump podría ser "devastadora" para millones de estadounidenses, sugiriendo que un límite tan bajo podría reducir el acceso al crédito. Argumentaron que, en lugar de proteger a los consumidores, esta medida podría forzarlos a recurrir a prestamistas no regulados, lo que podría resultar aún más perjudicial.
«Un límite de tasa de interés del 10% reduciría la disponibilidad de crédito y sería devastador para millones de familias estadounidenses», afirmaron los grupos bancarios.
La senadora Elizabeth Warren, demócrata por Massachusetts, también se mostró escéptica sobre la propuesta de Trump, calificándola de "broma" y sosteniendo que la verdadera solución requiere más que simples promesas.
«Rogar a las compañías de tarjetas de crédito que jueguen limpio es una broma», criticó Warren, quien ha sido una voz prominente en la lucha por mayor regulación en el sector financiero.
El multimillonario gestor de fondos de cobertura, Bill Ackman, también comentó sobre la propuesta, describiéndola como un "error". La preocupación en el ámbito financiero radica en que limitar las tasas de interés podría provocar que los prestamistas cancelen tarjetas de crédito, obligando a los consumidores a buscar alternativas más costosas e inadecuadas.
«Sin poder cobrar tasas lo suficientemente adecuadas para cubrir pérdidas, los prestamistas de tarjetas de crédito cancelarán tarjetas para millones de consumidores», advirtió Ackman.
Mientras tanto, el senador Josh Hawley, republicano por Missouri, expresó su apoyo a la medida y manifestó su deseo de votar a favor de la propuesta, mostrando así la división entre los partidos respecto a cómo abordar el tema de las tasas de interés y el acceso al crédito.
La propuesta de Trump pone de manifiesto un debate crucial sobre el equilibrio entre la protección del consumidor y la viabilidad del sistema crediticio. La preocupación por las altas tasas de interés y el acceso al crédito es un tema sensible no solo en Estados Unidos, sino también en Argentina, donde las tasas de interés en tarjetas de crédito y préstamos personales son a menudo motivo de queja entre los consumidores. A medida que se desarrollen estos eventos, será fundamental observar cómo las políticas propuestas impactan no solo a los consumidores estadounidenses, sino también las dinámicas del mercado financiero a nivel global.
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