¡Increíble! Virginia Demo revela el oscuro secreto detrás de su lucha por una vida mejor: ¡No podrás creer lo que descubrió!

Virginia Demo, ex participante de Gran Hermano, ha decidido dar un giro significativo en su vida al incorporarse al programa Cuestión de Peso. A sus 57 años, su objetivo es claro: mejorar su calidad de vida. En su debut en el programa, Virginia se propuso bajar al menos 10 kilos, un desafío que considera muy importante, ya que actualmente pesa 89,9 kilos. “Sé que para muchos no es un montón, pero a mí me afecta. En muchas áreas de mi vida, sobre todo en la parte sexual, porque no me siento cómoda conmigo y termino evitando situaciones”, confesó.
Con total sinceridad, compartió el profundo impacto emocional que atraviesa: “No me quiero ver al espejo. Necesito verme deseada por mí. Si yo no me erotizo conmigo, prefiero cortar cualquier relación. No me gusta mirarme desnuda, salgo del baño y trato de no mirarme”. Estas palabras reflejan una lucha personal que muchos pueden reconocer, comprometiéndose a realizar cambios significativos no solo por su salud física, sino también por su bienestar emocional.
Malos hábitos alimenticios y una debilidad por lo dulce
Virginia ha expuesto cómo son sus hábitos diarios y ha reconocido que su alimentación es uno de los principales problemas que enfrenta. “Es un desastre, sobre todo los horarios. No tengo disciplina. Puedo comer una tostada a la mañana y nada más en todo el día. Después pasan muchas horas sin comer y eso no está bien”, explicó. Además de sus hábitos irregulares, mencionó que la falta de tiempo para cocinar la lleva a usar delivery con frecuencia, resultando en largas horas de ayuno y atracones improvisados.
Entre sus confesiones, Virginia admitió: “Tomo mucha gaseosa, soy súper adicta. Puede faltarme el sexo, pero no la gaseosa”, bromeó, revelando una adicción que afecta su salud. También compartió sus debilidades culinarias: “El dulce de leche no puede faltar nunca en la heladera y soy fan del helado. A la noche me agarra el ataque dulce”. Estas confesiones resaltan la complejidad de cambiar hábitos profundamente arraigados, lo cual se convierte en un verdadero desafío durante su camino hacia una mejor calidad de vida.
A pesar de las dificultades, Virginia se mostró decidida a cambiar: “Estoy dispuesta a seguir todas las pautas. Soy una mujer grande y quiero ser responsable. No voy a ocupar un lugar para hacer lo que quiero. Quiero hacerlo bien, que la gente se divierta y también aprenda con esto”, afirmó, reflejando una actitud proactiva y comprometida con su tratamiento.
“Yo lo hago por mí. No me estaba sintiendo bien y tomé esta decisión. Ya van a seguir el proceso”, le escribió a sus seguidores en redes, dejando en claro que este camino es personal y que su bienestar es la prioridad. Virginia Demo se suma, así, a una larga lista de personas que buscan transformar sus vidas a través de Cuestión de Peso, un programa que no solo busca la pérdida de peso, sino también el cambio integral de hábitos y actitudes.
Esta historia es un recordatorio de que el bienestar no solo se mide en kilos, sino en cómo nos sentimos con nosotros mismos. La decisión de Virginia de enfrentar los desafíos de su salud y su imagen corporal es un ejemplo de valentía que puede inspirar a muchos a tomar el primer paso hacia una vida más saludable.
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