¡Inesperado! ¿Por qué 5 líderes sociales fueron sobreseídos tras un reclamo que estremece al país?

En un giro reciente en el ámbito político de Jujuy, se ha resuelto el sobreseimiento de tres dirigentes sociales: Juan Chorolque, Verónica Urzagaste y Sebastián Copello. Estos líderes ya habían expresado anteriormente que se estaban viendo envueltos en una maniobra de persecución por parte del gobierno provincial.
En una conversación con Radio 2 tras la resolución, Sebastián Copello no dudó en criticar con dureza al exgobernador Gerardo Morales, quien estuvo al mando durante los años en que se produjeron las acusaciones. Según Copello, Morales se apropió de los problemas de la provincia en lugar de buscar soluciones efectivas y utilizó el Ministerio Público de Acusación como un organismo de persecución contra opositores y manifestantes.
“En ese momento, Gerardo Morales hablaba mucho de la paz social, se sentía muy empoderado, y a cualquier tipo de reclamo, sea manifestación de cualquier tipo, hasta llegar al límite de los presos por tuitear, utilizaba el Ministerio Público de Acusación como un organismo persecutorio”
Las críticas de Copello no se limitaron al uso del poder judicial. También mencionó la persistente falta de respuestas a problemas estructurales en barrios como Alto Comedero, donde los ciudadanos siguen enfrentando carencias en servicios básicos y el avance del narcotráfico. Este contexto se agrava por la respuesta del Estado ante problemas sociales, donde a menudo se culpa a las víctimas en lugar de abordar las causas subyacentes.
En su evaluación, Copello sentenció que el gobierno provincial ha sido un fracaso en todos los aspectos, destacando que, mientras se celebra un superávit, los salarios de los trabajadores están en declive. Este desbalance entre el discurso oficial y la realidad que viven los jujeños es un tema recurrente en el debate político actual.
Es evidente que la situación en Jujuy no solo refleja un conflicto entre líderes políticos, sino que también revela la lucha de los ciudadanos por ser escuchados y atendidos en sus necesidades más básicas. La percepción de un gobierno que prioriza la represión sobre el diálogo y la solución de problemas sociales ha generado un clima de descontento que podría tener repercusiones importantes en las futuras elecciones provinciales.
La historia de Copello y sus compañeros es un reflejo de las tensiones que se viven en la provincia y, por extensión, en el país, donde las voces críticas se encuentran en una lucha constante por un lugar en el discurso político. Las próximas semanas serán cruciales para observar cómo el gobierno responde a estas críticas y si se implementan cambios que realmente atiendan las necesidades de la población jujeña.
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