La escalofriante historia de cómo denunció a su exmarido y apareció muerta: ¿Quién la mató?

En un trágico suceso que ha conmocionado a la comunidad de Wilde, Mariel Juárez, una mujer de 54 años, fue asesinada en su hogar una semana después de haber denunciado públicamente que su exmarido intentaba matarla. Juárez había hecho un llamado de auxilio a través de Radio Wen, donde expresó su temor a vivir bajo la constante amenaza de su expareja, Gilberto "Beto" Núñez, un sindicalista con antecedentes de violencia de género.
La víctima había compartido que sufriera violencia psicológica y amenazas directas por parte de Núñez, lo que la llevó a tramitar una orden de restricción al momento de su asesinato. Esta situación refleja un patrón preocupante en el contexto de los femicidios en Argentina, donde muchas mujeres enfrentan un sistema que a menudo no las protege adecuadamente.
El cuerpo de Mariel fue encontrado el viernes por la noche en su vivienda, situada en la calle Rondeau al 1100. Fue su madre, Blanca, de 93 años, quien ingresó a la casa junto a un vecino tras no recibir respuesta a sus llamados. Cuando entraron, encontraron a Mariel maniatada y con múltiples golpes, lo que sugiere un crimen extremadamente violento. La escena ha generado una profunda conmoción en el barrio, donde los vecinos han comenzado a expresar su indignación.
El principal sospechoso, Gilberto Núñez, ya contaba con denuncias previas por violencia de género, y su historial penal pone en evidencia un patrón de comportamiento que debería haber alertado a las autoridades. Tal como afirmó el periodista Marcelo Greco, quien entrevistó a Juárez, Núñez había amenazado a Mariel y a otros en el pasado. "Ella vivía amenazada por él", resaltó Greco, quien también recibió amenazas tras la entrevista, lo que pone de manifiesto la cultura de intimidación que rodea estos casos.
Además, Núñez no solo tenía denuncias por violencia contra Mariel, sino también de otros miembros de su círculo laboral. Un ejemplo escalofriante fue una declaración de una trabajadora del gremio de seguridad privada que lo acusó de haber dicho: "Yo tengo los medios económicos, el poder y los recursos para mandarte a matar y a los miembros de tu familia". Esta declaración refleja la realidad escalofriante que muchas mujeres enfrentan en su lucha por la seguridad y la justicia.
Por su parte, la madre de Mariel confirmó que su hija había tomado la decisión de separarse de Núñez meses atrás, y que estaba en proceso de obtener una orden de restricción. "Él la quería matar", afirmó Blanca, en un llamado desesperado por justicia. El día de su asesinato, Mariel había visitado a su madre al mediodía, pero no regresó como lo hacía habitualmente. Al no poder comunicarse con ella, Blanca recurrió a un vecino, quien al entrar a la casa encontró a Mariel en un estado crítico.
En medio de su dolor, la madre de la víctima exige que el caso sea investigado a fondo y que el sospechoso, quien ha causado tanto daño, enfrente las consecuencias de sus actos. La familia y los vecinos están organizando marchas y manifestaciones para pedir justicia, y han comenzado a visibilizar la problemática de la violencia de género, que sigue estando presente en la sociedad argentina.
Este caso resuena con muchos otros en el país, donde el feminicidio y la violencia de género son temas que requieren atención urgente. Las denuncias previas de la víctima y la falta de respuesta adecuada del sistema de justicia ponen de relieve la necesidad de reformar las políticas de protección a mujeres en situaciones vulnerables. La lucha por justicia en el caso de Mariel Juárez se convierte en un símbolo de la lucha más amplia contra la violencia de género en Argentina.
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